Apoyo social potencia la actividad física en adultos mayores
Las redes sociales y el apoyo social potencian la actividad física en adultos mayores, según un estudio internacional que analizó 34 investigaciones con personas de 65 años o más. El análisis encontró que contar con redes amplias, apoyo de familiares y amigos, cohesión comunitaria e interacciones sociales positivas se relaciona con mayores niveles de actividad física, mientras que la soledad y el aislamiento funcionan como barreras.
El trabajo, que incluyó artículos de países como Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido, Australia, Bélgica, Suecia y Alemania, recopiló datos de más de 4.000 participantes de forma promedio, utilizando tanto cuestionarios autoinformados como mediciones objetivas con acelerómetros. La revisión incluyó estudios transversales, longitudinales y ensayos controlados aleatorios, y evaluó factores como redes sociales, apoyo social, interacciones, cohesión, normas sociales, participación y aislamiento.
Entre los hallazgos, se destaca que quienes cuentan con mayores redes sociales y apoyo familiar o comunitario tienden a alcanzar con mayor facilidad los niveles recomendados de actividad física moderada a vigorosa. Asimismo, la participación social y la interacción cara a cara se relacionan con una menor inactividad y mayor movilidad, mientras que la soledad y el aislamiento reducen la frecuencia y duración de la actividad física en el hogar y en la comunidad.
Los autores subrayan que estos resultados evidencian la importancia de considerar el entorno social al diseñar programas de actividad física para adultos mayores. Las intervenciones que fortalecen los vínculos sociales y promueven la interacción comunitaria podrían ser clave para aumentar la actividad física y, con ello, mejorar la salud y el bienestar de las personas mayores.
Además, estudios específicos muestran que la participación en programas grupales o con acompañamiento, incluso de manera virtual, puede disminuir la sensación de soledad y fomentar la práctica regular de ejercicio. En contraposición, quienes perciben un entorno social limitado o normas desfavorables hacia la actividad física presentan menores niveles de movimiento. Para leer el estudio completo, visita aquí.





