La obesidad en adultos en América Latina alcanzó el 29,9% en 2022
La prevalencia de obesidad en adultos en América Latina y en el Caribe llegó al 29,9% en 2022, casi el doble del promedio mundial del 15,8%, según el informe «Panorama Regional sobre Seguridad Alimentaria y Nutrición 2025» de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la OPS, UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (WFP).
El informe advierte que el aumento del exceso de peso convive con otros problemas nutricionales, configurando una doble carga de malnutrición que combina obesidad, inseguridad alimentaria y dificultades para acceder a dietas saludables. El dato confirma una tendencia sostenida desde el año 2000 y, a nivel subregional, Mesoamérica registró la mayor prevalencia de obesidad adulta, con un 34,4%, seguida por Sudamérica con 28,6% y el Caribe con 24,5%.
En 2024, el sobrepeso en niños y niñas menores de cinco años alcanzó el 8,8% en América Latina y el Caribe, por encima del promedio mundial, lo que indica que la región no está en camino de cumplir las metas nutricionales fijadas para 2030. El informe también señala que la anemia afectó al 19,9% de las mujeres de entre 15 y 49 años en 2023, una cifra inferior a la media mundial, pero que muestra una tendencia creciente en la última década.
En materia de acceso a los alimentos, el hambre continúa disminuyendo en la región. En 2024, la subalimentación afectó al 5,1% de la población, equivalente a 33,6 millones de personas, lo que representa el cuarto año consecutivo de mejora. La reducción fue más marcada en Sudamérica, donde la prevalencia se ubicó en 3,8%, mientras que Mesoamérica alcanzó el 5,0% y el Caribe registró el nivel más alto, con 17,5%.
La inseguridad alimentaria moderada o grave afectó al 25,2% de la población en 2024, es decir, 167,2 millones de personas, una cifra inferior a la registrada en 2020, cuando se alcanzó el máximo regional. La reducción se explica principalmente por mejoras en Sudamérica, mientras que en Mesoamérica y en el Caribe los cambios fueron menores. La inseguridad alimentaria grave se estimó en 7,8%, equivalente a 51,8 millones de personas, también por debajo del promedio mundial.
El informe destaca además que la inseguridad alimentaria continúa afectando más a las mujeres que a los hombres. En 2024, la prevalencia fue 5,3 puntos porcentuales mayor en mujeres, la brecha más alta entre todas las regiones del mundo, aunque menor que la registrada en 2021.
Otro de los factores señalados es el aumento del costo de una dieta saludable. En 2024, América Latina y el Caribe fue la región con el mayor costo promedio, estimado en U$5,16 dólares diarios en paridad de poder adquisitivo, por encima del promedio mundial. El valor representa un incremento del 44% respecto de 2017 y del 3,8% en el último año. El Caribe registró el costo más alto, seguido por Sudamérica y Mesoamérica.
Como consecuencia, el 27,4 % de la población regional -181,9 millones de personas- no pudo permitirse una dieta saludable en 2024, aunque la situación mejoró respecto de 2021, cuando la proporción era mayor. En términos absolutos, la mayor cantidad de personas con dificultades para costear una alimentación adecuada se concentra en Sudamérica, seguida por Mesoamérica y el Caribe.
El informe concluye que América Latina y el Caribe atraviesa «un escenario nutricional complejo», con «avances en la reducción del hambre pero con un fuerte aumento de la obesidad y del costo de la alimentación saludable», una combinación que «plantea desafíos crecientes para la salud pública y refuerza la importancia de las políticas de prevención, la promoción de la actividad física y el desarrollo de servicios vinculados al fitness y el bienestar».





