El sedentarismo prolongado aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca

El sedentarismo prolongado aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca, según un estudio publicado en la revista JACC y presentado en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón 2024. Según la investigación, permanecer más de 10.6 horas al día sentado, reclinado o tumbado incrementa significativamente el riesgo de insuficiencia cardíaca y muerte cardiovascular, incluso en quienes cumplen con las recomendaciones de actividad física semanal.

Riesgos asociados al tiempo sentado

El estudio analizó datos de 89,530 participantes con una edad media de 62 años, el 56.4% de los cuales eran mujeres. Durante un seguimiento de ocho años, se registraron 3,638 casos de fibrilación auricular, 1,854 de insuficiencia cardíaca, 1,610 de infarto de miocardio y 846 muertes cardiovasculares.

Los resultados revelaron que, aunque el ejercicio regular atenúa algunos riesgos asociados al sedentarismo, los efectos sobre la insuficiencia cardíaca y la mortalidad cardiovascular permanecen elevados si el tiempo sedentario diario supera las 10.6 horas. Este incremento de riesgo tiene un “efecto umbral”, con un aumento más notable a partir de dicho límite.

Ejercicio y reducción del sedentarismo

A pesar de que cumplir con los 150 minutos semanales de actividad física moderada a vigorosa puede reducir los riesgos de fibrilación auricular e infarto de miocardio, los expertos subrayan que el ejercicio es solo una parte de la actividad diaria total. Según Shaan Khurshid, cardiólogo del Hospital General de Massachusetts y coautor del estudio, es fundamental implementar estrategias para reducir el tiempo sedentario.

Sustituir apenas 30 minutos diarios de tiempo sentado por actividad física ligera podría tener un impacto significativo en la salud cardíaca, señala Charles Eaton, de la Universidad de Brown. En esta línea, Eaton enfatiza que el uso de dispositivos como acelerómetros permite obtener mediciones más precisas que los autoinformes, corrigiendo la subestimación del tiempo sedentario y la sobreestimación del ejercicio.

Los hallazgos del estudio destacan la necesidad de actualizar las directrices de salud pública, incluyendo objetivos específicos para limitar el tiempo sedentario. Según Khurshid, evitar más de 10.6 horas diarias de sedentarismo podría ser un objetivo mínimo realista para reducir el riesgo cardiovascular y mejorar la salud en general.

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