Ejercicio físico revierte la fragilidad en la vejez

Investigaciones recientes han comprobado que el ejercicio físico retrasa de forma muy significativa la aparición de la fragilidad asociada a la vejez, según indicaron especialistas del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA y la Universitat de Valencia.
 
La fragilidad es un síndrome geriátrico de gran relevancia que afecta aproximadamente al 15% de los mayores de 65 años. Se caracteriza por la vulnerabilidad que hace que aumente el riesgo de eventos adversos como la discapacidad, la mala calidad de vida, la institucionalización o la mortalidad cuando se encuentra expuesto a situaciones de estrés.
 
Los investigadores realizaron mediciones en animales sobre pérdida de peso, fatiga, lentitud de la marcha, debilidad muscular e inactividad física. Asimismo, el experto en Fisiología de la Universitat de Valencia, José Viña, ha afirmado que «la fragilidad es un síndrome no solo prevenible, sino también reversible». 
 
En colaboración con Francisco José Tarazona, del Hospital de la Ribera, han demostrado que un programa de ejercicio físico es capaz de revertir la fragilidad en humanos y mejorar parámetros cognitivos, emocionales y sociales.

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