El gimnasio Olympus, de Cochabamba, amplió en 120 m2 sus instalaciones

El gimnasio Olympus de la ciudad de Cochabamba, Bolivia, amplió en 120 m2 sus instalaciones. Este centro de fitness, que abrió sus puertas el 7 de abril de 2008, planea inaugurar la nueva zona durante los últimos días de abril. El área de musculación y cardio de este gimnasio está equipado con la marca italiana Technogym. La instalación se ubica en la calle Ismael Céspedes 1798 y av. Juan de la Rosa. “Se decidió realizar la ampliación para implementar maquinaria que no tenemos en stock y generar un mejor servicio”, menciona Herbert Rocha, CEO de Olympus. La edificación del gimnasio está distribuida en 1 planta baja y 3 pisos. Algunos de los nuevos equipos incorporados son Hip Thrust, Excite Live Climb, Standing Abductor, rack para sentadillas y plataforma para levantamiento de potencia, entre otros. Además de musculación y cardio, este centro de fitness ofrece clases grupales, sesiones de entrenamiento funcional y de indoor cycling. La inversión realizada para esta ampliación fue de U$300.000 dólares, mientras que la cuota mensual ronda los U$43. Este gimnasio cuenta actualmente con 30 colaboradores. “Con esta ampliación el centro de entrenamiento pasará a tener un total de 1500 m2 y esperamos incrementar en un 25 % la cantidad de clientes”, comenta Rocha. La propuesta del gimnasio está dirigida a un público de 13 años en adelante.
Reapertura gimnasios de Cochabamba

En Bolivia, los gimnasios de la ciudad de Cochabamba pueden reabrir con aforo limitado

A partir del pasado viernes 28 de agosto, los gimnasios de la ciudad de Cochabamba, en Bolivia, pueden reabrir con una restricción en su capacidad según su superficie, destinando 13m2 por persona. En cuanto al protocolo para la operación, se tendrán en cuenta las medidas emitidas por el Viceministerio de Deporte.   Se deberá usar barbijo o máscara de protección facial obligatoriamente, asistir con reserva previa, y llevar una toalla personal. Respecto al entrenamiento, si es individual, los socios podrán hacerlo por una hora, mientras que las clases grupales deberán durar 45 minutos. Además, se les tomará la temperatura, y desinfectar manos y zapatillas.   Los gimnasios agrupados en la Asociación de Propietarios de Gimnasios del Departamento de Cochabamba (AGC) están habilitados ya que “todos los que se han afiliado, han tenido que pasar por este proceso de adecuar sus instalaciones”, cuenta su presidente Herbert Rocha.   Sin embargo, los centros que no estén asociados y que quieran retomar sus actividades, tendrán que acudir a las oficinas de la alcaldía para solicitar el permiso. Por su parte, las autoridades les exigen a los propietarios firmar un acuerdo en el que se comprometen a cumplir con los protocolos, y asentar en un informe cuál es su superficie y capacidad.   La reapertura en Cochabamba no es definitiva. “Todo va a depender del comportamiento y de la evolución de la crisis sanitaria. Si hay una nueva oleada de contagios, entonces (las autoridades) tendrán que realizar restricciones”, explica el presidente de AGC.   “Asimismo, si ven que los gimnasios empiezan a infringir en las normas, van a suspender las actividades. Ahora, si fuera algún que otro gimnasio de manera aislada, entonces van a proceder a hacer la clausura del mismo”, agrega Rocha. La asociación se formó a mediados de julio, y hasta el momento agrupa a más de 85 establecimientos.   Cochabamba es la segunda ciudad boliviana en permitir la reapertura de gimnasios. La primera fue Santa Cruz de la Sierra el pasado 10 de agosto. En este último caso, los gimnasios operan a un 30% de su capacidad, y de lunes a viernes de 6.00 a 16.00, pero la Cámara local solicitó la ampliación del horario hasta las 19.00 horas.   En cuanto a los establecimientos de fitness de La Paz, hay una posibilidad de que reabran en breve. Entretanto, el pasado jueves 27 se realizaron simulacros en los gimnasios, y el director de Desarrollo Económico Sergio Siles anunció la consolidación de los protocolos para funcionar con un aforo máximo del 50%.
Se conformó la Asociación de Propietarios de Gimnasios del Departamento de Cochabamba, Bolivia

En Bolivia, se conformó la Asociación de Propietarios de Gimnasios de Cochabamba

El 26 de julio se conformó la Asociación de Propietarios de Gimnasios del Departamento de Cochabamba (AGC), en Bolivia, con el objetivo de apoyar la salud y el bienestar de la población, además de buscar la reactivación económica del sector que ya lleva cinco meses cerrados, y aún no tiene fecha de reapertura.   “La asociación se constituyó recientemente ya que la Cámara de Gimnasios de Santa Cruz había asumido un rol de cámara nacional. Luego, el gobierno central delegó responsabilidad a los gobiernos municipales para que determinaran el grado de restricción o flexibilización”, explica Herbert Rocha, presidente de la agrupación.   “Hemos tenido acercamientos con autoridades locales en los cuales pudieron entender la situación de crisis que se estamos atravesando, y la respuesta fue que analizarán cuidadosamente la reactivación ya que demostramos estar organizados y dispuestos a asumir también un rol de fiscalización y control de nuestros afiliados”, agrega.   “La situación de los gimnasios en Cochabamba es crítica. Se ha ingresado a una situación insostenible ya que muchos de ellos están cerrando porque no pueden pagar sus alquileres”, comenta Rocha. Sin embargo, aún no hay cifras exactas sobre las pérdidas económicas.   Por lo pronto, si bien no se sabe cuándo podrán reabrir, en caso de hacerlo, los centros deberán imitar las restricciones fijadas en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra donde se les permite operar con una capacidad del 30%, en franjas horarias de 6.00 a 16.00, y ofreciendo actividades de musculación y cardio únicamente, pero sin clases grupales.   Por su parte, tanto en Santa Cruz de la Sierra, los centros de entrenamiento ya volvieron a funcionar a partir del pasado lunes 10 de agosto. Mientras, en Cochabamba la asociación se mantiene en conversación con las autoridades, y los gimnasios buscan la manera de sobrellevar la crisis.   “Muchos han optado por alquilar equipos, brindar clases virtuales... Algunos decidieron dedicar su tiempo a emprender otra actividad económica acorde a la situación, y algunos optaron por simplemente cerrar- señala Rocha-. Ayuda específica del gobierno hacia el sector no ha existido”.   “Esperamos poder volver operar en el corto plazo aunque sea con un porcentaje pequeño de nuestra capacidad para evitar que más gimnasios cierren y generen una tasa alta de desempleo dentro del rubro. Y en un futuro, anhelamos poder trabajar en otras medidas que ayuden a fortalecer el sector”, finaliza el presidente de la asociación.