Mejorar la aptitud física reduciría la mortalidad en pacientes con cáncer
Mejorar la aptitud física y aumentar la fuerza muscular podría reducir la tasa de mortalidad entre pacientes con cáncer entre un 31% y un 46%, según una reciente investigación de la Universidad Edith Cowan (ECU). El estudio, dirigido por el estudiante de doctorado Francesco Bettariga, subraya la importancia de la actividad física para los pacientes con cáncer, independientemente del tipo o estadio de la enfermedad.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en 2022 se notificaron aproximadamente 20 millones de nuevos casos de cáncer y 9,7 millones de muertes a nivel global. Los expertos prevén que estas cifras aumenten en las próximas décadas. En esta línea, Bettariga destaca que, en adultos sanos, la aptitud física y la fuerza muscular están asociadas con una reducción del 21% en la mortalidad por todas las causas y un 15% menos de riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares.
Además, los pacientes con cáncer también se benefician de estos beneficios, con un impacto especialmente positivo en aquellos diagnosticados con cáncer de pulmón o digestivo. «La investigación mostró que la mejora de la fuerza muscular y la aptitud cardiorrespiratoria pueden tener un impacto significativo en la supervivencia de los pacientes, incluso en aquellos con cáncer en etapas avanzadas», explica Bettariga.
A pesar de que los beneficios son claros para todos, el estudio señala que los pacientes que comienzan a mejorar su capacidad física tras el diagnóstico de cáncer podrían experimentar una mayor prolongación de su vida. La mejora de la aptitud cardiorrespiratoria se puede lograr con ejercicios aeróbicos como caminar, correr, nadar o andar en bicicleta, mientras que la fuerza muscular se puede aumentar a través de entrenamientos de resistencia con mancuernas, barras y máquinas de pesas.
Asimismo, Bettariga también destaca que las pautas recomiendan entre 75 y 150 minutos de ejercicio de intensidad vigorosa semanalmente, o 300 minutos de actividad moderada. Además, el entrenamiento de resistencia debe realizarse al menos dos veces por semana. El estudio pone de relieve la necesidad de que los médicos evalúen la aptitud física de los pacientes con cáncer como parte del proceso de predicción de la supervivencia. Para acceder al estudio completo visite aquí.





