Mantener o aumentar la actividad física en la adultez reduciría el riesgo de muerte

Mantener o aumentar la actividad física en la adultez reduciría el riesgo de muerte, especialmente por enfermedades cardiovasculares, según un estudio. La revisión sistemática y metaanálisis titulada «Physical activity trajectories, time-varying and cumulative exposures in adulthood and all-cause and cause-specific mortality: a systematic review and meta-analysis», elaborada por Ruyi Yu, Stephanie L. Duncombe, Yuta Nemoto, Rafael H.O. Araujo y Hsin-Fang Chung, analizó el impacto de la actividad física sostenida en la adultez sobre la mortalidad.

El estudio incluyó 85 investigaciones prospectivas de base poblacional con al menos dos mediciones de actividad física a lo largo del tiempo. En total, 77 estudios evaluaron la mortalidad por todas las causas, 34 por enfermedades cardiovasculares (ECV) y 15 por cáncer. Los hallazgos muestran que las personas que se mantienen activas o aumentan su nivel de actividad física con el tiempo tienen entre un 20% y 40% menos riesgo de morir por cualquier causa y entre un 30% y 40% menos riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares, en comparación con personas inactivas o con niveles decrecientes de ejercicio.

Las asociaciones con la mortalidad por cáncer fueron más débiles y menos consistentes. Sin embargo, incluso niveles de actividad por debajo de las recomendaciones oficiales demostraron beneficios cuando se sostienen de forma constante o creciente. El análisis se basó en datos de bases como PubMed, Embase, Scopus, Cochrane Library, Web of Science, CINAHL, MEDLINE y SPORTDiscus, y se centró exclusivamente en población adulta no clínica.

Los autores concluyen que la acumulación sostenida o creciente de actividad física durante la edad adulta tiene un efecto protector claro frente a la mortalidad, aunque advierten que es necesario seguir investigando los efectos de los patrones decrecientes de ejercicio. Para acceder al estudio completo visite aquí.

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