La obesidad creció más rápido en Canadá desde el inicio de la pandemia
La obesidad creció más rápido en Canadá desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en 2020, según un estudio poblacional basado en las Encuestas Canadienses de Salud Comunitaria (CCHS). La investigación, realizada entre 2009 y 2023, analizó datos de más de 746.000 personas mayores de 18 años y mostró un aumento del 7,74 % en la obesidad definida por índice de masa corporal (IMC), al pasar del 24,95% en 2009 al 32,69 % en 2023.
El ritmo de incremento se duplicó en los años pandémicos: la tasa absoluta promedio anual fue de 0,44 puntos porcentuales más alta que en el período anterior. Este aumento fue más pronunciado en los casos de obesidad severa, particularmente la de clase III, que casi se duplicó en ese período (de 2,37 % a 4,93 %). Los adultos jóvenes y las mujeres fueron los grupos más afectados.
Durante los 15 años del estudio, mientras la obesidad aumentó, se observó una reducción en la proporción de personas con peso normal (del 34,97 % al 28,05 %) y sobrepeso (del 38,74 % al 37,62 %). También se registró un leve aumento en el bajo peso (del 1,34 % al 1,64 %). Entre 2009 y 2023, la prevalencia de obesidad clase I creció 2,73 puntos porcentuales; la de clase II, 2,44 puntos; y la de clase III, 2,56 puntos. Estos datos reflejan un cambio hacia formas más graves de obesidad en la población.
Los investigadores relacionan este aumento con los profundos cambios sociales y económicos derivados de la pandemia. Entre los factores mencionados figuran el incremento del sedentarismo, la disminución de la actividad física, la inseguridad alimentaria, el deterioro de la salud mental y el estrés, además del aumento del costo de vida y la pérdida de empleos.
Si bien ya se registraban tendencias ascendentes del IMC antes de 2020, la pandemia habría acelerado ese proceso. Según los autores, estos resultados subrayan la necesidad de abordar los determinantes sociales de la salud y reforzar las políticas de prevención a nivel poblacional. El estudio utilizó datos representativos de más del 97 % de la población canadiense mayor de 12 años, recogidos mediante entrevistas telefónicas y presenciales.
Las tasas de respuesta variaron del 54 % al 81 % antes de 2020, pero cayeron a menos del 25 % en los primeros años de la pandemia, afectando la recolección de datos. Se excluyeron menores de 18 años, embarazadas, personas con IMC extremos y residentes de los territorios. Aunque el IMC no es una medida directa de grasa corporal ni de salud individual, sigue siendo una herramienta útil para monitorear tendencias de obesidad a nivel poblacional, según los autores del estudio. Para leer la investigación completa visite aquí.





