El ejercicio aeróbico, de fuerza y su combinación es beneficioso en personas esquizofrénicas

Un estudio determinó que el ejercicio aeróbico, de fuerza y su combinación mejora la sintomatología de las personas esquizofrénicas. El programa constó de tres sesiones semanales de ejercicio moderado a vigoroso.

El ensayo clínico determinó los efectos a corto y largo plazo sobre la sintomatología, la calidad de vida, y la composición corporal de los pacientes con esquizofrenia. Tras 16 semanas de programa, se registró que, también, el ejercicio reduce el riesgo cardiovascular.

Loreto Peyró, coautora del estudio, explica: «La predisposición de las personas con esquizofrenia a las dolencias cardiovasculares y la mortalidad prematura, derivadas de un estilo de vida poco saludable junto a otros factores como los genéticos o los efectos de los fármacos antipsicóticos, revelan la importancia del ejercicio físico en estos casos».

Al mismo tiempo, comenta que no existen muchos estudios científicos que “identifiquen el tipo de ejercicio físico más adecuado para que sus beneficios sean efectivos en las personas con esquizofrenia». El estudio fue realizado por Investigadores del Departamento de Enfermería y Fisioterapia de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) de España.

Del ensayo clínico participaron 86 personas de seis centros psicosociales de Valencia, y fueron distribuidos aleatoriamente en tres grupos. Durante tres sesiones semanales de 16 semanas, realizaron tres programas de ejercicio diferentes guiados por un instructor.

Finalizada las 16 semanas, los investigadores recomendaron a todos los participantes continuar con el ejercicio para evaluar los efectos 10 meses después. Cumplido este periodo, los efectos positivos del ejercicio disminuyeron. “Esto demuestra la importancia de mantener el ejercicio a largo plazo para poder prolongar sus efectos beneficiosos», menciona Peyró.

«Estos resultados son relevantes, debido a que sólo dos estudios a nivel internacional habían evaluado antes la eficacia de los ejercicios de fuerza en pacientes con esquizofrenia», finaliza Peyró.

El estudio contó con la colaboración de la Fundación Rey Ardid, Fundación Els Tres Turons, Fundación Agustín Serrate, Fundación SASM, CREAP y Asociación Acova.

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