La experiencia de los gimnasios boutique

Muchos operadores creen que el concepto boutique se puede replicar en sus instalaciones muy fácilmente. Lo cierto es que son pocos los que llegan a comprender de qué se trata este modelo de negocio que cada vez atrae a más clientes.

Se podría decir que los centros boutique han llegado a la industria del fitness y que han hecho mucho ruido debido al éxito que están teniendo en grandes ciudades, como Nueva York y Londres, mientras continúan replicándose en otras metrópolis del mundo.

Los boutique, que se caracterizan por haber nacido principalmente de personas entusiastas con el fin de transmitir su pasión por una actividad en la que creen, surgen bajo distintas circunstancias, como es el caso de Hilary Gilbert, que partió de Estados Unidos hacia el Reino Unido y se dio cuenta que ningún centro le ofrecía la experiencia de una clase de indoor como a la que estaba acostumbrada, y así surgió BOOM Cycle.

Es tan diferente el concepto y la forma en que los usuarios conciben a estas nuevas instalaciones que pueden permitirse aumentar los precios (liberación de precios bajos, descuentos y promociones) y que los usuarios paguen sin reparar en ello.

Es por esto que me di a la tarea de escaparme a Londres para conocer y entrenar en estos centros, con el propósito de vivir de primera mano todo aquello que he leído y he visto de este concepto en otras partes del mundo.

En el Reino Unido, las instalaciones deportivas han evolucionado mucho desde aquel 1982 en el que David Lloyd abrió su primer club. Ahora, tanto la población como los operadores tienen un recorrido significativo y se han desarrollado de tal manera que, incluso, uno de los clubes de David Lloyd tiene un estudio boutique en su interior.

Se trata del  Orangetheory Fitness más grande que haya visto. Diseñado dentro de las instalaciones del emblemático gimnasio, pero en un espacio separado y con su propio acceso, su arancel está incluido en la cuota mensual del centro deportivo.

El Orangetheory en el que entrené fue el de Islington, en Greater London. Al llegar, la monitora me recibió dándome todas las indicaciones del entrenamiento (con una sonrisa de oreja a oreja) y me dio la banda (pulsómetro), que iba a ser lo que guiaría todos mis ejercicios, ya que indica en qué zona de entrenamiento hay que estar. Al final, me dio feedback de cómo había sido la ejecución y cómo tendría que haber sido.

Barry´s Bootcamp
Barry´s Bootcamp ha sido reconocido como el entrenamiento de las estrellas y éstas lo califican como “el mejor del mundo”. Una hora en la que se realiza durante 25 a 30 minutos trabajo intervalado cardiovascular y, durante otros 25 a 30 minutos, trabajo de fuerza con pesos libres.

Al entrar, la atmosfera simplemente te envuelve. El lugar cuenta con una decoración muy industrial, donde tienen merchandising de la marca y una barra de smoothies (licuados). Antes de entrenar, los usuarios ordenan su batido y, a la salida, lo tienen listo para llevárselo por £5 libras, que se suman a las £20 que cuesta cada entrenamiento.

El ambiente de la sala es de discoteca, con música a todo volumen y una iluminación muy roja, que es como estar de after office. Con ese ambiente, imagínense el entrenamiento cómo es, ¡para morirse, pero muy motivante! Los sudorosos clientes nada tenían que ver con los del Barry´s que vi hace un par de años en Los Ángeles, donde iban directamente en bañador o sin camiseta.

1Rebel
Mi experiencia en 1Rebel ha sido de asombro desde el minuto 1 en el que entré por la puerta. También es de estilo industrial, pero invita al cliente a sentirse famoso y totalmente único. En la recepción, te atienden de la manera más sonriente y te explican cada programa. En este caso tres: Bike, Rumble (boxing) y Reshape (una especie de HIIT), que en 45 minutos dejarán a todos los asistentes sin aliento (nunca mejor dicho).

1 Rebel se encuentra en el distrito financiero de Londres y está diseñado para personas que no tienen tiempo, pero que cuando logran hacerse un hueco quieren una experiencia única y no les importa pagar por ello. De hecho, el negocio alcanzó 1.5 millones en Crowdcube cuando 293 inversores compraron el 34% de sus acciones.

“Nuestra estrategia gira alrededor de experiencias individuales, desde el momento que se cruzan las cortinas de terciopelo perfumadas con lavanda hasta la sonrisa de bienvenida de nuestro equipo de recepción. Allí se hace entrega de una toalla de algodón egipcio especialmente cortada, para ser más larga que una bata normal, y perfumada con aceite de cítricos”.

“Después, al usuario se lo dirige al  vestuario con asientos calefaccionados, taquillas de cobre y todos los cosméticos y productos de higiene necesarios luego de la sesión. Nuestro cliente no ha empezado el entrenamiento y ya ha tenido varias experiencias que no tendría en otros gimnasios grandes o pequeños”, declaraba Kevin Yates, director e inversor de 1Rebel,  en la entrevista realizada por el consultor británico Ray Algar, para su informe de gimnasios boutique.

Muchos operadores creen que el concepto boutique se puede replicar en sus instalaciones muy fácilmente. Algunos incluso dicen que sólo hace falta un profesor estrella u acondicionar una sala.

Lo cierto es que son pocos los que llegan a comprender que se trata de la suma de todos esos pequeños detalles cuidados al máximo y, muchas veces, ayudados por la tecnología, como el caso de Orangetheory con el uso de wearables para dirigir la sesión.

Al fin y al cabo, el estar especializados en una actividad muy concreta hace que estos centros boutique puedan centrarse en algo que el consumidor actual demanda: la experiencia de usuario.

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