Proponen uso obligatorio de desfibriladores en gimnasios de Perú
Buscan establecer el uso obligatorio de desfibriladores externos automáticos (DEA) en gimnasios de Perú y en otros establecimientos con aforo superior a 250 personas. La propuesta, presentada en junio por el congresista Diego Bazán Calderón, de Renovación Popular, también alcanza a centros comerciales, aeropuertos, puertos, terminales de transporte y entidades públicas con atención masiva, sin importar su capacidad.
Según el texto, estos espacios deberán incorporar desfibriladores como parte de su equipamiento básico para responder a emergencias que impliquen riesgo de vida, como un paro cardíaco. Además, el reglamento asociado a esta ley establecería los estándares técnicos mínimos que deben cumplir los equipos, así como las entidades públicas obligadas a implementarlos.
La iniciativa toma como antecedente la Ley N° 30200, promulgada en 2014, que obliga a centros comerciales a contar con un servicio de primeros auxilios, botiquín, comunicación interna de emergencia y servicio de ambulancia. Aunque esta ley no exigía expresamente la presencia de DEA, sí establecía la capacitación del personal en su uso, lo que sugiere la intención de que dichos equipos estuvieran disponibles.
En esta línea, Mizael Alba, consultor en gestión de instalaciones deportivas en Lima, Perú, considera que la propuesta es positiva. “Esta iniciativa tiene más de diez años de historia”, explica, y agrega: “En su momento no era muy exigible, pero ahora se definieron parámetros. Eso es muy bueno para nosotros, aunque también es necesario analizar el tema de los costos”.
“Creo que al menos dos o tres personas deberían estar capacitadas para manejar el desfibrilador, que generalmente podría ser un entrenador, y que el equipo esté disponible de forma accesible y rápida”, dice Alba, y prosigue: “Estoy de acuerdo con la propuesta, pero hay que esperar para ver cómo se implementará, cuál será el mecanismo operativo y técnico”.
El nuevo proyecto busca cerrar esa brecha legal, estableciendo explícitamente la obligación de contar con un desfibrilador externo automático (DEA) y personal capacitado en su uso, con certificación vigente emitida por una institución reconocida. La propuesta deberá ser debatida en el Congreso de la República.





