La variedad de actividad física reduce el riesgo de mortalidad
La variedad de actividad física se asocia con un menor riesgo de mortalidad, según un estudio prospectivo de gran escala. El hallazgo se refiere a la práctica habitual de distintos tipos de ejercicio, independientemente del volumen total de actividad física realizado. La investigación analizó datos de dos grandes cohortes estadounidenses: el Nurses’ Health Study (1986–2018) y el Health Professionals Follow-Up Study (1986–2020).
Los resultados mostraron que un mayor nivel de actividad física total se asoció con una menor mortalidad general, aunque la reducción del riesgo tendió a estabilizarse a partir de aproximadamente 20 MET-hora semanales. Al analizar actividades específicas, la mayoría —como caminar, correr, entrenamiento de fuerza, tenis, subir escaleras y ejercicios de remo o calistenia— se vinculó con una menor mortalidad. La natación fue la única actividad que no mostró una asociación significativa con la mortalidad total.
Tras ajustar los resultados por el volumen total de ejercicio, los participantes con mayor diversidad de actividades presentaron un 19% menos de riesgo de mortalidad general en comparación con quienes realizaban menos tipos de ejercicio. Además, una mayor variedad se asoció con reducciones de entre el 13% y el 41% en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias y otras causas. Estas asociaciones se mantuvieron de forma consistente en ambas cohortes analizadas.
El estudio concluye que «los resultados respaldan la idea de que no solo la cantidad, sino también la diversidad de la actividad física sostenida en el tiempo, podría desempeñar un papel relevante en la prolongación de la esperanza de vida». En total, se incluyeron 111.467 personas —70.725 mujeres y 40.742 hombres— que no presentaban enfermedades crónicas al inicio del seguimiento y contaban con información completa sobre su actividad física en el tiempo libre. A lo largo de un extenso período de seguimiento que acumuló más de 2,43 millones de años-persona, se registraron 38.847 muertes, incluidas causas cardiovasculares, cáncer y enfermedades respiratorias.





