Presentaron Sportband, una pulsera ideal ante emergencias médicas

Emprendedores rosarinos desarrollaron una pulsera de silicona, identificada con un número de ID único y personal, que está asociado a una base de datos on-line que contiene información crítica sobre la condición médica del usuario. De este modo, si la persona sufre un accidente, la Sportband le proveerá a quien lo socorra información muy valiosa.

“Si logramos que usar Sportband sea tan normal como usar el casco en una moto, habremos salvado muchas vidas”, destaca Martín Bonis, uno de los impulsores de esta pulsera. El objetivo, con este producto, es que el usuario pueda hacer deporte, al aire libre o en un gimnasio, de manera más segura, ya que en caso de accidente, la Sportband hablará por él.

En esta línea, Bonis añade: “En una emergencia, es vital para quien te atiende conocer tus datos médicos más importantes, lo cual normalmente es difícil”. Pero con Sportband, esto se facilita ya que su usuario debió antes ingresar de forma privada –y de manera rápida, cómoda y sencilla- todos sus datos, completando una ficha médica y vital.

De  modo que ante una eventual emergencia, quien brinda ayuda solo debe ingresar a la página web que figura en la pulsera, desde cualquier dispositivo móvil, y completar el número de la ID -que también están en la Sportband- para obtener así, de inmediato, el perfil médico de la persona accidentada.

Según Bonis, este tipo de dispositivos se está usando mucho en países como Inglaterra, Alemania, España y Estados Unidos, entre otros. “Nosotros lo que hicimos fue adaptar el sistema, sumarle servicios, tecnología y acomodarlo al mercado local”. En Argentina, este producto se comercializa on-line a través de www.sportband.com.ar

Para contratar el servicio, cada usuario paga $600 pesos por una membresía de seis meses, que luego puede renovar por un año al mismo precio. “También hacemos ventas corporativas –con precios más bajos por el volumen- a grupos de running, equipos deportivos y gimnasios. Y ahora estamos negociando con clínicas y colegios”, dice Bonis.

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