En Hong Kong los gimnasios llevan cerrados casi dos meses
Los gimnasios de Hong Kong permanecen cerrados desde el 24 de diciembre pasado por disposición del Gobierno con el objetivo de atenuar la ola de contagios de Covid-19. Las autoridades de la isla están otorgando un subsidio de U$ 7500 dólares a las instalaciones de fitness, con la intención de ayudar en el pago de sueldos.
Según Fabio Ellis, instructor de fitness y terapeuta deportivo mexicano que reside en la isla, “se espera que este cierre dure unos 4 meses en total”. Carrie Lam, jefa del ejecutivo de Hong Kong, aseguró el martes que no impondrá un confinamiento rígido como el chino, mientras la ciudad enfrenta su peor ola de contagios hasta la fecha.
En este marco, Ellis comenta que el de Hong Kong es un mercado con unos 2000 gimnasios en toda la isla y se espera que la mitad quiebre. “La industria se ha visto muy afectada. Muchos gimnasios están quebrando, porque los costos son muy elevados, así que se están dando de baja y ya anunciaron que no reabrirán”, dice Ellis.
“Hay muchos socios molestos porque se les cobraron membresías y no se les avisó con tiempo”, comenta el entrenador que trabaja en la cadena de gimnasios Phillip Wain.
Hasta hace unas semanas atrás los entrenadores aún podían dictar clases grupales, con distanciamiento de metro y medio, en los parques de Hong Kong. “Inicialmente eran clases de 8 a 10 personas. Pero luego ese número se redujo a 4, y hace un par de días sólo se permite el entrenamiento uno a uno”, comenta el mexicano.
Según Ellis, el control por parte de las autoridades es muy estricto. “Si la policía te ve entrenando con 2 o 3 personas, sin aviso, te imponen una multa que va de los U$ 800 a los U$ 1300”, destaca Ellis, quien además agrega: “Muchas veces los policías se presentan con su placa, vestidos de civil, y te multan”.
Durante los más de 2 años que lleva la pandemia, Hong Kong siguió la estrategia china de cero Covid, pero la nueva ola de contagios causada por la variante Ómicron desbordó la capacidad sanitaria de la ciudad. «Tenemos que seguir librando esta batalla contra la pandemia. Rendirnos ante el virus no es una opción», declaró Lam a la prensa.
Mientras tanto, el sector del fitness “espera una nueva ayuda, esta vez de U$ 1000 dólares para cada entrenador”, dice Ellis. Entre tanto, la crisis se percibe también en la vida cotidiana: “La economía está afectada. En los mercados, por ejemplo, no hay vegetales y todo lo que es natural se agotó”.

