El ejercicio físico aparece en la nueva pirámide nutricional
La Real Academia Nacional de Medicina realizó algunos cambios en la pirámide nutricional sobre la propuesta inicial de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC). El objetivo es transmitir a la población la necesidad de llevar una dieta saludable, además de solidaria, justa y sostenible, tanto social como medioambientalmente.
En la nueva pirámide se destacan los productos de temporada y de cercanía. Además, el peso de la pirámide ya no recae en la base sobre los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz, harinas, legumbres tiernas), sino en el ejercicio físico y mental “porque alimentarse no es solo un plato”, dice Javier Aranceta, presidente del comité científico de la SENC.
De modo que la nueva pirámide queda así:
1. Ejercicio físico: Se recomienda caminar, por lo menos, una hora al día (10.000 pasos).
2. Equilibrio emocional: La tristeza puede quitar el hambre mientras que la ansiedad puede provocar una ingesta compulsiva. Se recomienda la alimentación consciente.
3. Balance energético: Hay que lograr el equilibrio en función del ejercicio físico y la jornada. Lo aconsejable sería dividir la ingesta total en cinco comidas por día.
4. Cómo cocinar: La técnica de cocina sana más efectiva es la cocción al vapor, pero los hervidos, la plancha y el horno funcionan mejor que la fritura.
5. Beber agua: Los hombres deben consumir dos litros y medio de agua por día, además de otros líquidos, y las mujeres, dos.
A continuación, aunque con algunos cambios, figuran los escalones tradicionales de la pirámide nutricional, con alimentos de la dieta mediterránea en primer lugar. Se aconseja consumir frutas 3-4 veces al día y verduras 2-3 veces. Por encima están los lácteos, que se sugieren consumir 2-3 veces al día y mejor si son semidesnatados o bajos en grasa.
Alternando, pero de 1 a 3 veces por día, hay que ingerir carnes blancas y pescados de capturas de temporada. También legumbres cocinadas de tal forma que mejoren su digestibilidad, huevos y frutos secos locales, sin sal ni azúcares añadidos.
Casi en el extremo de la pirámide aparecen la carne roja y los embutidos, que deberían servirse siempre con una guarnición de hortalizas frescas. Arriba de todo están los productos ricos en azúcar, snacks y grasas. No tienen lugar aquí las bebidas alcohólicas, pero de consumirse, recomiendan las fermentadas (vino y cerveza) de forma moderada.

