¿Cuáles son las mejores opciones para controlar el acceso a tu gimnasio?

¿Cuáles son las mejores opciones para controlar el acceso a tu gimnasio?
Entre los desafíos que trajo la pandemia de Covid-19 a la industria de gimnasios, hay dos que deben contemplarse al momento de hacer un control de acceso a una instalación de fitness para darle cumplimiento al protocolo de bioseguridad: que haya el menor contacto físico posible y saber quiénes y cuántos son los usuarios que ingresan al centro en cada turno.

Algunos gimnasios optan por colocar barreras físicas en el ingreso –como molinetes o puertas- que complementan el trabajo de identificación que suele realizarse con tarjetas magnéticas, llaveros Rfid, códigos QR y lectores de huellas o de reconocimiento facial.

Para conocer cuáles son las mejores opciones para controlar el acceso a un gimnasio y saber más sobre las ventajas y desventajas de cada herramienta, Mercado Fitness consultó a algunos proveedores especializados en la materia.

SOBRE LAS BARRERAS FÍSICAS

MOLINETES 

“Los molinetes son el único mecanismo que permite el ingreso persona a persona. Por sí solo, es una parte del sistema de control de acceso, ya que también se debe contar con un software de gestión y un dispositivo de captura. Actualmente, se usan llaveros Rfid, biometría o códigos QR que se integran al molinete y permiten conocer quién es el cliente que entra y el estado de su membresía”, dice Ariel Casanovas, de GSD Tecnología.

“El uso del molinete en la recepción de un gimnasio tiene numerosas ventajas y cero desventajas. Descomprime el trabajo de los empleados, al liberarlos de la tarea de control, y les da más tiempo para ofrecer una atención más personalizada y para enfocarse en otros temas como llamados a socios, ventas y otro tipo de servicios”, agrega.

PUERTAS 

Una opción a los molinetes son las puertas con cerradura eléctrica. “Algo importante sobre las puertas es que la salida del lugar no puede estar bloqueada: cualquier método de los mencionados debe solo controlar acceso al gimnasio, pero la salida debe estar liberada siempre”, señala Juan Lonzi, CEO de DeportNet.

En esta línea agrega: “Hoy hay que evitar el hacinamiento de gente, por lo tanto sería ideal que el gym tenga varios accesos y salidas. Pero si se cuenta con una sola puerta, la mejor opción es tener la salida por otro sector alejado de la entrada. Es importante controlar los horarios de acceso a clases predeterminadas con turnos para evitar que se junte mucha gente a la misma hora en el acceso a las mismas”.


SOBRE LOS MÉTODOS DE IDENTIFICACIÓN


RECONOCIMIENTO FACIAL

“El control de acceso mediante el reconocimiento facial se adapta mejor a estos tiempos, ya que se evita el contacto manual con los equipos. La ventaja que presenta este método es que no tiene proximidad con el lector, pero la desventaja es que, al ser varios socios los que ingresan a un mismo horario, se podría producir una demora en el ingreso”, remarca Sergio Estévez, de Control Gym.

“En nuestra opinión, el control de acceso debe ser lo más fluido posible, y para eso no se recomienda tanto un lector de reconocimiento facial. En todo caso, se puede optar por cambiar a otro método como un lector de proximidad para llaveros o credenciales, lector de tarjetas con códigos de barras, teclados numéricos, etc.”, sugiere Estévez.

TARJETAS DE PROXIMIDAD Y MAGNÉTICAS

“De estas dos opciones, la que más se utiliza es la tarjeta de proximidad, ya que las tarjetas magnéticas ya son prácticamente obsoletas. Las tarjetas de proximidad cuentan con la ventaja de que pueden generar ingresos adicionales con la matrícula. Claro que tienen un costo extra para el gimnasio, pero pueden cobrarlas como un ítem más en la inscripción”, dice Hugo Amaya, CEO de SocioPLUS.

“Además –prosigue- en la mayoría de los casos se pueden personalizar las tarjetas de proximidad ya que se les puede imprimir la marca del gimnasio. De esa forma, la tarjeta de proximidad -o tag de proximidad- está presente siempre en la billetera o en el llavero del cliente. Lo malo que puede ocurrir es que dicha tarjeta o tag se la pasen entre clientes, y si no hay un buen control de acceso, cualquiera podrá entrar al gym”.

HUELLA DIGITAL

“Una de las ventajas de este tipo de control es que, como cada persona tiene una huella diferente, no pueden ingresar al gimnasio usuarios no registrados. Aun así, hay que tener en cuenta que muchas veces los clientes tienen las huellas gastadas, y esto complica el enrolamiento y posterior identificación, y que al ser un medio con contacto, hay cuestiones de higiene a cuidar”, dice Gabriel Bongianino, uno de los dueños de Mis Actividades.

Por otro lado, añade Bongianino, “uno puede tener un lector de huella digital que identifique a un socio, pero si luego esa persona termina haciendo una clase distinta a la que tiene habilitada, ese tipo de control resulta insuficiente. Por eso, los sistemas de gestión deben tener herramientas que permitan a los gimnasios hacer un chequeo rápido de las personas que tienen en sus clases”.

CÓDIGO QR

“Una alternativa para controlar el acceso que no requiere contacto físico por parte de la persona con el dispositivo es el uso de códigos QR. Trabajan de manera autónoma ya que no necesita de otra persona acercándose al cliente para escanear el código y es un método que puede venir integrado al sistema de gestión”, afirma Bongianino.

“Desde SocioPLUS implementamos el control de acceso por código QR, el cual es generado desde nuestra aplicación -descargable en iPhone y Android-. De esa forma, los clientes solo exhiben su dispositivo móvil, abren la app de SocioPLUS, se genera dicho código, lo acercan al lector y se le permite el ingreso al gimnasio”, concluye Amaya.

Si te interesa contactar a las empresas mencionadas en este artículo, puedes hacerlo desde aquí.