A dos meses de su reapertura Active Studio suma 170 socios
Hace dos meses, Active Studio reabrió una sede en Ayacucho 181, San Antonio de Padua, en el oeste de la provincia de Buenos Aires. Esa sucursal, la octava de la cadena argentina Active, se encontraba en Av. Rivadavia 24250, pero ese negocio debió cerrar debido a la cuarentena.
“Requirió de un gran esfuerzo ubicarnos en un nuevo local físico”, afirma Adrián Schiavello, Co-Founder de Active, quien para la apertura de esta sede se asoció a Bruno Lucaioli, ex entrenador de la sede de la Av. Rivadavia, y Rubén Darío Perlo, un antiguo cliente.
Para poner en condiciones el lugar se invirtieron $2.000.000. Las clases se dictan en un espacio de 200 m2 equipado con la línea Active. “Brindamos entrenamientos grupales para cualquier persona sin importar su condición física”, señala Schiavello.
Entre las actividades que se brindan en la sede de Padua se destacan los entrenamientos en circuitos, de fuerza, con bandas de suspensión y running. El valor de la cuota mensual es de $4000 pesos aproximadamente.
Actualmente brindan clases a 170 clientes y esperan trabajar con unos 220 usuarios. “La filosofía de Active es que las personas entrenen y se diviertan. Esperamos llegar a cualquier individuo que desee mejorar su condición física con movimiento y con una sonrisa”, destaca el Co-Founder.
“Queremos trabajar personas que vean en Active una ‘segunda casa’. Queremos hacer que Active Studio Padua sea un espacio de movimiento donde tengan una relación directa con el equipo”, dice Schiavello.
La empresa Active nació a fines del 2010 con la idea de conjugar entrenamiento y diversión. “Abrimos esta sede con misma política que compartimos desde el 2013, cuando inauguramos la primera sede en Olavarría”, detalla Schiavello.
La cadena Active se fundó en el año 2010 y actualmente cuenta con 8 unidades en funcionamiento. Estas se encuentran en Olavarría, Castelar, Rosario, Ushuaia, Cardales, Morón, Martínez y San Antonio de Padua.

