Ansiedad y buena cantidad de reservas en la reapertura de gimnasios en Uruguay

Después de dos meses cerrados, los gimnasios y natatorios de Uruguay pudieron reabrir sus puertas el pasado 24 de mayo. El protocolo bajo el cual pueden operar –que fue aprobado por el Ministerio de Salud – les fijó un aforo del 30%,  turnos de una hora de duración como máximo y les prohibió la utilización de vestuarios.

“Vivimos con gran optimismo la vuelta a las actividades. Apenas se activaron los sistemas de reserva, y en base al aforo permitido, vimos un índice de respuesta extraordinario. La gente está con muchas ganas de volver a moverse. La largada fue con mucha energía y alegría”, dice Ignacio Motta, de los gimnasios Life, con tres sedes en Montevideo.

En coincidencia, Rafa Etchechury, de City Fitness, remarca: “Ayer y hoy fueron caóticos. Tuve las mismas sensaciones y expectativas de cuando abrí por primera vez en agosto de 2014. La verdad que la gente está desesperada por hacer actividad física. Se nos agostaron los cupos en la sede de Pocitos y en Ciudad Vieja se nos agotaron los de la tarde”.

“Estamos contentísimos –prosigue-. Y es lamentable estar contentos porque nos dejan trabajar, porque es un derecho. Pero estamos felices, es la verdad”. Por su parte, Lourdes Rapalín, presidente de la Cámara Uruguaya de Gimnasios y Afines (CUYA), añade: “Fue como arrancar de nuevo, estábamos todos nerviosos y con mucha ansiedad”.

“Fueron dos meses cerrados muy duros”, dice Rapalín, que se sumaron al cierre de 20 que tuvieron los gimnasios de Uruguay en diciembre pasado. “Pero esta vez el cierre fue peor, porque también nos prohibieron trabajar al aire libre. Esto no solo nos afectó mucho en lo económico, sino que fomentó la informalidad”, explica la directiva de CUGA.

“En teoría –prosigue- nos cerraban para bajar la movilidad, pero ocurrió lo contrario. Con 15 mil casos activos, nos mandaron a cerrar y llegamos a  tener más de 30 mil casos activos”. Según Rapalín se generó un daño intangible que nadie estaba midiendo. “Generaron en la población temor hacia los gimnasios y la actividad física”, explica.

En la actualidad, está en tratamiento en la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados un proyecto de ley que procura que la actividad física sea declarada esencial. “La actividad física salva vidas y trabajamos para que funcionarios, legisladores y la población en general lo entiendan”, concluye la presidente de CUGA.

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