La vacuna contra el Covid-19 podría ser menos eficaz en personas obesas

La vacuna contra el Covid-19 podría ser menos eficaz en personas obesas
Según un nuevo estudio, la vacuna Pfizer/BioNTech contra el Covid-19 podría ser menos eficaz en personas obesas. La investigación muestra que aquellas con un índice de masa corporal (IMC) de más de 30 (la definición estándar de obesidad) produjeron sólo la mitad de anticuerpos en comparación con personas no obesas.

El estudio, llamado “La Obesidad puede obstaculizar la Inmunogenicidad de la Vacuna contra el SARS-CoV-2”, fue llevado a cabo por un equipo de investigadores del Istituti Fisioterapici Ospitalieri en Roma, Italia. Si bien los hallazgos aún no han sido revisados por otros pares aún, podrían significar que los obesos necesiten un refuerzo adicional para crear la protección necesaria contra el virus.

El informe indica que “los hallazgos implican que las mujeres, los delgados y los jóvenes tienen una mayor capacidad para generar respuestas inmunitarias en comparación con los hombres, quienes tienen sobrepeso y la población mayor. Aunque se necesitan más estudios, estos datos pueden tener implicaciones importantes para el desarrollo de estrategias de vacunación, particularmente en personas obesas».

Los resultados se basaron en un estudio de 248 trabajadores de la salud que habían recibido su segunda dosis. La evidencia sugiere que las infecciones por SARS-CoV-2 son más graves y persisten durante unos cinco días más en obesos que en delgados debido al estado constante de inflamación de bajo grado, lo que puede debilitar algunas respuestas inmunes.

“Es importante poner especial atención en las personas obesas, mayores y/o con afecciones médicas preexistentes (diabetes, hipertensión, enfermedad cardíaca, trastornos pulmonares). Los síntomas de esta enfermedad varían considerablemente de unas personas a otras”, comenta el Dr. Jorge Osvaldo Jarast.

El médico, especialista en cardiología y en medicina del deporte, agrega: “En estos momentos excepcionales es más importante que nunca adoptar hábitos de vida saludables que nos permitan mantener un buen estado de salud. El estrés y la ansiedad a causa del aislamiento, así como la situación económica, son algunas de las causas para explicar el evidente cambio en los hábitos alimentarios”.

“Los factores que podrían influir en el incremento de la mortalidad por Covid-19 en esta población en particular -prosigue- son, en primer lugar, el estado inflamatorio crónico de bajo grado, con incremento de citoquinas (moléculas inflamatorias) que disminuye la capacidad de respuesta ante la infección respiratoria por el virus y propicia un empeoramiento de la enfermedad”.

“La inmunidad deteriorada los hace más susceptibles frente a todo tipo de infecciones, con una respuesta deficiente al tratamiento con antivirales y una menor eficacia de las vacunas. En las personas obesas se da una mayor dificultad respiratoria por disminución del volumen de reserva respiratoria, resistencia al flujo aéreo y dificultades de movilización de la caja torácica”, explica Jarast.

“La actividad física puede ser una herramienta valiosa para controlar las infecciones por Covid-19 y mantener la calidad de vida, mejorando el funcionamiento fisiológico. Por ese motivo, es de vital importancia que intentemos mantener nuestros niveles de actividad física dentro de las pautas recomendadas, porque puede haber un efecto positivo directo en las células y moléculas del sistema inmune”, finaliza.

Desde este link pueden descargar el informe completo que menciona este artículo.