Según el INEGI, sólo el 39% de la población mexicana hace actividad física

Según el INEGI, sólo el 39% de la población mexicana hace actividad física

Tres de cada cinco adultos en México no hace actividad física de forma habitual, según un estudio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los datos fueron recabados en noviembre pasado y es el índice más alto desde que se inició esta medición en 2013. El país ya tiene un índice alto de obesidad y estas nuevas estadísticas dejan a la vista las complicaciones que tendrá la salud de los mexicanos.

El INEGI aseguró que estos niveles son una tendencia que México arrastra en los últimos años, pero con la pandemia se profundizaron aún más. Las medidas restrictivas en todo el país afectaron la regularidad con que realizan ejercicios las personas. Según la encuesta, los principales obstáculos a la hora de ejercitarse son: la falta de tiempo (44%), problemas de salud (19%) y cansancio por el trabajo (15%).

Según el INEGI, el 39% de la población realiza actividad física. De este grupo, casi tres cuartas partes (72%) ya hacía ejercicio. Solamente el 28% son personas que no habían hecho ejercicio previamente. “Hay un grupo que se dio cuenta que tiene que hacer actividad física porque genera bienestar en su vida y, por otro lado, hay gente que no se ejercitaba de manera habitual”, asegura Marcel Kerriou, director de The Central Academy.

Además, el cuerpo está hecho para moverse. “Necesitamos crear ese hábito porque el movimiento nos estimula y nos genera una sensación de bienestar», dice. «La pasividad hace que tu cuerpo gaste menos energía y se mantenga en un estado de sobrevivencia”, explica. “La vida moderna nos ha llevado a ser muchísimo más sedentarios y esto nos impacta negativamente. Por eso, la actividad física es necesaria para generar equilibrio”, agrega.

Los índices del INEGI también encontraron una diferencia por generos. Del total de personas en México que hacen ejercicio, el 34% son mujeres contra el 44% del sexo masculino. Los grados de escolaridad también marcan una diferencia: mientras que entre los adultos sin educación básica concluida, solo el 26% es físicamente activo, entre aquellos con educación superior, el 52% se ejercita regularmente.

“Sin dudas, las políticas públicas tienen que estar enfocadas en activar a la sociedad. Si logramos hacerlo tendremos un impacto positivo en la salud de la población. Sabemos que las sociedades más activas son las que tienen más bienestar”, asegura Kerriou. “El Estado y los Gobiernos deben poner atención en esto”, concluye el director de The Central Academy.