La depresión y el estrés pueden debilitar el sistema inmunológico y reducir la eficacia de ciertas vacunas, según un estudio

La depresión y el estrés pueden debilitar el sistema inmunológico y reducir la eficacia de ciertas vacunas, según un estudio

La depresión, el estrés, la soledad y los comportamientos de una salud deficiente pueden debilitar el sistema inmunológico del organismo y reducir la eficacia de ciertas vacunas. Así lo determinó un nuevo estudio de la Universidad de Ohio, Estados Unidos, que fue publicado en la revista académica de psicología Perspectives on Psychological Science.

Los investigadores revisaron 49 estudios de vacunas en seres humanos que datan de hace 30 años y que documentan cómo estos cuadros pueden afectar negativamente la respuesta inmunitaria del cuerpo a la vacunación y cómo la mejora de los factores de salud puede mejorar esa respuesta. Lo mismo puede suceder con las nuevas vacunas para el Covid-19.

A pesar de que las pruebas han demostrado que las vacunas para Covid-19 aprobadas en Estados Unidos y en Europa son efectivas para producir una respuesta inmune, no todos obtendrán su beneficio de inmediato. Los factores ambientales, la genética y la salud física y mental pueden debilitar el sistema inmunológico y ralentizar la respuesta a las vacunas.

“Sabemos por muchos estudios que tanto el estrés como la depresión afectan al sistema inmunológico y por el contrario la actividad física favorece una mejor respuesta del mismo”, destaca Germán Pepi, licenciado en Psicología. “Considero que es fundamental comenzar a tener una mirada integral sobre la pandemia”, añade.

“Así lo hace –prosigue- la psicoinmunoneuroendocrinología para poder interpretar una respuesta integrada a un estímulo como pueden ser las nuevas vacunas contra el Covid. Por ello creo que es necesario incluir al ejercicio físico como un factor importante y determinante a tener en cuenta, por los grandes beneficios que trae aparejados”.

“Siempre es importante tener una visión del ser humano como una unidad en la cual converge lo biológico, lo psicológico y lo social. Estos tres ejes están absolutamente interrelacionados. Es muy difícil separar el cuerpo de la mente, lo social de lo mental o lo social de lo físico”, sostiene Federico Lande, también licenciado en Psicología.

En esta línea agrega: “Somos una unidad y como tal se ve afectada de diferentes maneras. Ningún sistema está tan atravesado por estos tres ejes como el sistema inmunológico, porque tiene un montón de variables que intervienen y que afectan definitivamente en estos cuadros clásicos de estrés, depresión y ansiedad. Es necesaria una visión holística”.