La cuarentena llevó a la quiebra a varias cadenas de gimnasios y dio paso a algunas adquisiciones

La cuarentena llevó a la quiebra a varias cadenas de gimnasios y dio paso a algunas adquisiciones

Como consecuencia del cierre de instalaciones deportivas durante varios meses a causa de la pandemia de coronavirus, algunas cadenas de gimnasios optaron por declararse en quiebra. Tal es el caso de la cadena británica DW Sports que anunció el cierre definitivo de 73 unidades en su país de origen a principios de agosto.

 

“Nos vimos en una posición muy delicada en la que todos nuestros gimnasios han generado cero ingresos”, dijo Martin Long, su director general. De hecho, el empresario afirmó que DW Sports tuvo gastos fijos mensuales superiores a U$3 millones de dólares, y que declarar su insolvencia “era la mejor opción”.

 

El mes pasado, la cadena Xercise4Less– también del Reino Unido- entró en un concurso de acreedores y decidió vender 50 de sus 51 centros. Finalmente, estos fueron adquiridos por la cadena de tiendas deportivas JD Sports. La firma admitió que ya venía con dificultades financieras, y que la pandemia terminó por “exacerbarlas”.

 

En Estados Unidos, la primera en declararse en bancarrota fue Gold’s Gym. En mayo entró al concurso avalado por la ley de quiebras, y debió cerrar treinta sedes a lo largo del país. Sin embargo, a mediados de julio, el Grupo RSG– propietario de la cadena McFit– ganó su licitación y logró adquirirla por U$100 millones de dólares.

 

En junio, otra de las cadenas estadounidenses en presentarse en quiebra fue 24 Hours Fitness, que cerró más de cien sucursales a nivel nacional. “Esperamos tener una financiación sustancial como una vía para reestructurar nuestro balance y operaciones para asegurar un futuro resistente”, expresó el director general Tony Ueber.

 

En América Latina, la cadena mexicana Sports World anunció también a principios de agosto el cierre definitivo de a sus sedes de Minerva, Ciudad de México; Cuernavaca, Morelos; y Ciudad del Carmen, en Campeche. En efecto, esto le significó la pérdida de más de tres mil socios.

 

El impacto contable de la pandemia fue de U$2 millones de dólares, y sus ingresos por membresías y mantenimiento de suscripciones cayó más del 80% respecto al año anterior, en un total de U$3.87 millones. Otras de las consecuencias de esta crisis para esta cadena mexicana fue que debió realizar un recorte del 25,6% del personal.

 

También en México, la cadena Sport City cerró siete sucursales que ahora pasaron a manos de la cadena Energy Fitness. De todas ellas, por el momento reabrirán solo cinco: la sede de Pachuca, Hidalgo; Ixtapaluca, Estado de México; Guadalajara, Jalisco; más Parques Polanco y Samara, Ciudad de México.

Por otro lado, en Chile, Club Balthus solicitó la quiebra de su sede en Vitacura a fines de julio, ya que acumula deudas de casi U$2,6 millones de dólares. Esta empresa, por lo tanto, le pidió al 12º Juzgado Civil la liquidación voluntaria de sus bienes.