La actividad física moderada reduce la susceptibilidad a infecciones del sistema respiratorio

La actividad física moderada reduce la susceptibilidad a infecciones del sistema respiratorio

La actividad física moderada puede reducir la susceptibilidad a infecciones del sistema respiratorio como la de COVID-19, además de beneficiar al sistema inmunológico, según un artículo publicado en Sports Medicine and Health Science que compila la evidencia disponible sobre la enfermedad del coronavirus y su potencial relación con el ejercicio.

 

Este informe fue realizado por un grupo de científicos liderado por los profesores Jeffrey Woods y Noah Hutchinson de la Universidad de Illinois, Estados Unidos; Zsolt Radak de la Universidad de Valencia, España; e Istvan Boldogh de la Universidad Nacional de Servicio Público de Budapest, Hungría, y se publicó en marzo de este año.

 

Los autores señalan que, si bien se necesitan más estudios para evaluar este nexo, se recomienda el ejercicio durante la pandemia, ya que también puede ayudar a mitigar algunas comorbilidades como la diabetes y la obesidad. En cuanto al sistema respiratorio, no se sabe si el ejercicio puede cambiar la estructura de las vías respiratorias, pero puede protegerlas.

 

A su vez, el ejercicio puede cuidar a los pulmones contra cualquier daño provocado por la respiración asistida en el caso de pacientes graves con coronavirus. Esto lo comprobó un estudio citado en el artículo que demostró que tan solo diez días consecutivos de aeróbicos pueden proporcionar una protección significativa contra el debilitamiento del diafragma.

 

Además de estos beneficios, la actividad física promueve la salud del corazón y la longevidad. Por lo tanto, los autores recomiendan que la gente “permanezca físicamente activa y haga ejercicio mientras esté socialmente distanciada tanto cuando esté bien, como cuando desarrolle síntomas o signos de una infección”.

 

Woods analiza también los efectos perjudiciales de la depresión en relación con la cuarentena, y concluye que “el ejercicio regular puede atenuar los síntomas y las consecuencias de (este trastorno mental) y demás traumas inducidos por el confinamiento con los efectos neuroprotectores sistémicos, complejos y poderosos”.

 

De hecho, un estudio publicado en la revista Behavioral Sciences en julio observó el efecto del entrenamiento combinado con la terapia conductual para tratar la ansiedad y la depresión, y concluyó que la actividad física puede beneficiar al paciente. En este caso, el ejercicio aeróbico es el que demostró una mejor asociación.

 

Al respecto, Woods recomienda sesiones de ejercicio de intensidad moderada de hasta 45 minutos para mejorar la salud inmunológica, y aconseja a los adultos mayores que hagan al menos media hora de ejercicio moderado, dos o tres veces por semana. Esto también los ayudaría a prevenir el Alzheimer.

Fuente: Ihrsa.