Un análisis de 37 gimnasios de Rosario detectó, en un lapso de 2 semanas, 9 usuarios con Covid-19 y cero contagios dentro de gimnasios

Un análisis de 37 gimnasios de Rosario detectó, en un lapso de 2 semanas, 9 usuarios con Covid-19 y cero contagios dentro de gimnasios

Entre el 7 y el 21 de agosto, se detectaron 9 casos de Covid-19 positivo –que llegaron infectados de otros ámbitos- dentro de 37 gimnasios agrupados en la Cámara Rosarina. En consecuencia se dispuso el aislamiento preventivo de 91 personas con las que habían tenido contacto estrecho y finalmente ninguna resultó contagiada.

Estos datos figuran en un “Análisis de Asistencia y Situación Epidemiológica” presentado por la cámara ante la Secretaría de Deportes de Rosario. “En ese lapso, recibimos 49.740 visitas, realizadas por 7083 personas y, tras detectar los casos positivos, se aisló al 1,28% de ellas”, dice Guillermo Tomatis, miembro de la cámara.

“No se hubo contagios dentro de los gimnasios porque el protocolo, que rigurosamente respetamos, es el correcto”, destaca Tomatis, luego de haberse reunido hoy con funcionarios de la Secretaría de Deportes local, y adelantó que “este monitoreo lo vamos a repetir cada 14 días para poder evaluar cómo evoluciona la situación”.

“De este modo, le queremos demostrar a las autoridades –prosigue- que nuestros espacios son seguros”. En esta línea, el propietario de los gimnasios Body, de Rosario, remarca que “no hay ningún motivo por el cual nosotros, como sector, deberíamos terminar pagando los platos rotos de un retroceso de fase”.

 

Los gimnasios en Rosario retomaron sus actividades por primera vez el 8 de junio pasado y, desde entonces, no volvieron a cerrar. Comenzaron operando de 7.00 a 19.00, pero ahora pueden abrir hasta las 22.00. “En general, estamos trabajando a un 30 / 40% de la capacidad, porque respetamos los 4m2 por persona”, comenta Tomatis.

 

Desde el punto de vista económico, el panorama es crítico. “En los tres meses cerrados, las pérdidas fueron muy grandes y, desde que abrimos, seguimos perdiendo igual que antes, porque facturamos muy poco y tenemos costos operativos más altos solo por estar abiertos”, se lamenta Tomatis.