Sport Club suma a sus servicios espacios de coworking

Sport Club suma a sus servicios espacios de coworking

Sport Club, la cadena de gimnasios con 110 sedes de marca propia en Argentina y 30 sedes asociadas, suma a sus servicios, en sedes de Capital Federal y Provincia de Buenos Aires, cuatro espacios de coworking  llamados Work Club. Además, planea abrir 5 espacios nuevos con este fin, en otras sucursales.

Para Dardo de Marchi, socio fundador de Sport Club: “Se trata de la creación de una línea de servicio; una red integrada de coworking y gimnasios que permite a personas y empresas, por una misma membresía, acceder a distintos espacios según la conveniencia del momento”.

Los Work Club ya funcionan en las sedes de San Isidro, Estudiantes de La Plata,  Nuñez  y  Parque Leloir. “Estamos en proceso de apertura en la sede del Hípico Alemán en Palermo, en  Esmeralda, en GEBA de Bartolomé  Mitre, y en las sedes de Zárate y de Escobar” comenta de Marchi.

El fundador de Sport Club afirma decidieron abrir espacios de coworking porque consideran que: “Un gimnasio además de un espacio de salud, es un espacio de encuentro social y laboral, donde las personas se conocen, interactúan y muchas veces nacen vínculos comerciales, o intercambios laborales”.

Estos espacios tienen en cuenta las necesidades de los clientes corporativos. “Las empresas se acercaron a los gimnasios para brindarle un servicio de entrenamiento a sus empleados, pero también nos comentaron otras necesidades” explica de Marchi.

“En definitiva, lo importante es nuestra visión: Así como tenemos una visión integral del deporte, tenemos una visión integral de las personas.  Incorporar la dimensión del trabajo, al entrenamiento o al deporte, nos pareció natural” acota.

“Tanto mi socio Pablo Colarez como yo, y gran parte de la gerencia y dirección de Sport Club, hace años que no tenemos una oficina o despacho tradicional, sino  diferentes salas de reuniones, y el bolso en el baúl del auto para cuando queremos entrenar” explica de Marchi.

El empresario analiza: “En los 90 descubrimos que los bares integraban la dimensión social a los gimnasios. En los 2000 advertimos la importancia de la nutrición, el descanso y el entrenamiento para la prevención y el bienestar. Hoy nos toca integrar el trabajo al entrenamiento para facilitar la adhesión y el rendimiento laboral”.

De Marchi considera que “la construcción de redes profesionales amigables e integradas – el coworking- es una herramienta de fidelización de los clientes, una forma de llegar a un segmento de gente que nunca tiene tiempo, y también, por supuesto, un nuevo centro de ingresos”.

Les resulta atractivo unir los dos servicios. “Podes estar 3 horas en tu escritorio, trabajando. Dejas las cosas en el vestuario y te vas a la pileta o a entrenar, o te das una ducha, y seguís trabajando”.

Los Work Club por ahora sólo se instalan en las sedes de Sport Club, con espacios adecuados y ubicaciones funcionales a ambos propósitos. Son inversiones propias de Sport Club, y tienen un costo de unos US$300 por m2.

“No nos interesa competir con otros coworking, sino crear un modelo para a un segmento del público al que le gusta trabajar y entrenar duro, en entornos amigables y profesionales” dice de Marchi.

De cara al futuro, según de Marchi, analizan: “Armar un modelo de franquicia y de alianzas. Aplicar la misma visión que tenemos para Sport Club: una visión asociativa y de redes abiertas. Buscaremos franquiciados para operar los coworking,  pero también les propondremos a coworkings existentes que se sumen a la red, pagándoles nosotros por los usos de nuestros socios”.

Hoy cualquier persona puede utilizar Work Club, aunque los socios acceden con un valor más accesible. Se ofrecen membresías para a un escritorio y el gimnasio, se puede  reservar una sala de reunión, o agendar en forma mensual un escritorio o una oficina. El detalle de los servicios se pueden encontrar en la web Work Club (asociate.club)

De Marchi deja una observación: “Tuvimos muy buena recepción por parte de los socios. En los lugares donde estamos todavía en proceso de armado, notamos que algunos socios, se sientan en los escritorios con sus notebooks, un libro o a hacer llamadas. Nos falta, pero vamos en la línea correcta”.