Se conformó la Cámara de Gimnasios de Zona Oeste

Se conformó la Cámara de Gimnasios de Zona Oeste

La semana pasada quedó conformada la Cámara de Gimnasios de Zona Oeste, compuesta por 10 centros de fitness del oeste del conurbano bonaerense. “Después de varias reuniones, iniciamos el trámite de la personería jurídica el 2 de marzo, pero mientras esperamos a conseguirla, ya funcionamos como tal”, afirma Melanie Rodriguez, presidenta de la Cámara.

“Nos reunimos el primer martes de cada mes. Nos agrupamos como industria por la pandemia y la cuarentena, ya que fuimos un rubro que estuvo prácticamente 8 meses sin trabajar. A la vista de que algunos municipios abrieron y nosotros seguimos esperando, nos empezamos a reunir entre varios dueños, y así surgió la cámara”, explica Rodriguez.

Los gimnasios fundadores de la flamante entidad son: Soul Gym, Magnum, Oeste Fitness, Panther, Gym Graciela, Bayres Gym, Open Park, Sport Club Ramos, EDQV y Fitness Club. En cuanto a las autoridades, el tesorero es Daniel Di Sibio, el secretario Gustavo Parodi y el vicepresidente es Carlos Mazzoto.

“Inicialmente, queremos sumar más gimnasios para que nuestra representatividad sea aún mayor. Estamos tratando de recuperarnos de las deudas adquiridas en la cuarentena, sobre todo en cuanto a alquileres e impuestos. En zona oeste, hubo municipios que permitieron reabrir gimnasios en agosto y otros, como La Matanza, que recién los habilitó en noviembre”.

Para Rodriguez la terea es “concientizar a más colegas sobre la importancia de estar unidos  para sumar fuerzas”. En esta línea agrega: “La representatividad que logremos nos permitirá hablar con los municipios. Y en paralelo, estamos trabajando con concejales y diputados para presentar un proyecto de ley que declare al ejercicio como esencial”.

Además, la cámara procurará articular con los Concejos Deliberantes de cada municipio una ordenanza que promueva la competencia leal, “ya que –dice Rodríguez- hay muchas actividades en espacios públicos que no están reguladas y que perjudican a nuestros gimnasios”, que al menos en la Matanza sólo pueden trabajar al 25% de su capacidad.

“Es importante estar unidos y tener quien nos represente. Somos una industria joven, poco corporativa y eso tiene que empezar a cambiar. Si observamos otros sectores que están agrupados en cámaras que los respaldan, veremos que siempre han conseguido mejores resultados que nosotros a la hora de luchar por sus intereses”, concluye Rodríguez.