San Juan es la provincia más mayor cantidad de población activa

San Juan es la provincia más mayor cantidad de población activa

El 76,8% de las personas en la provincia de San Juan hace alguna actividad física de forma regular. Sobre una referencia poblacional de 750.000 habitantes, alrededor de 576.000 realizan regularmente algún tipo de práctica deportiva. Esta afirmación se desprende de un análisis de los datos de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo.

El estudio, realizado por el INDEC y el Ministerio de Salud, reveló que el 55,8% de la población mayor de 18 años de Argentina practica actividad física de forma regular. Al respecto, Eduardo Cerimedo, del gimnasio Fitness Center, de San Juan, dice: “El clima y la facilidad de acceso a clubes, parques y plazas contribuyen a nuestra cultura deportiva”.

En el segundo lugar del ranking aparecen Jujuy (70,6%)  y la Ciudad de Buenos Aires (67,6%). Los números de estas provincias duplican a los de las menos activas, como Formosa (30,9%) y La Rioja (38,8%). En Formosa, 7 de cada 10 habitantes no realiza la actividad mínima necesaria (30 minutos cinco veces a la semana).

“Estos datos hablan de las enormes restricciones que sufrimos por tanto tiempo”, dice Gustavo Guardia, de Aries Gym, de Formosa, la provincia que más tiempo mantuvo cerrados sus gimnasios durante la pandemia. “Sin embargo, desde que reabrimos tenemos una alta demanda y estamos con todos los turnos completos”, destaca.

El informe oficial destaca que la actividad física produce efectos beneficiosos en la salud de las personas, en todas las etapas de la vida. “En adultos –dice el texto-, la actividad física regular, a nivel cardiometabólico, produce un menor riesgo de padecer hipertensión, diabetes mellitus tipo 2 y muertes por cardiopatías y accidentes cerebrovasculares».

Asimismo, el informe señala que uno de los principales problemas de salud pública en el país son las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT). En Argentina, éstas son responsables del 73,4% de las muertes, del 52% de los años de vida perdidos por muerte prematura y del 76% de los años de vida ajustados por discapacidad.