Los gimnasios en Ciudad de México aún no tienen fecha de reapertura

Los gimnasios en Ciudad de México aún no tienen fecha de reapertura

Los gimnasios en Ciudad de México permanecen cerrados sin fecha de apertura a pesar de que la capital se encuentra en una transición gradual hacia el color naranja en el semáforo epidemiológico. Por disposición gubernamental, los centros de fitness dejaron de operar en abril, pero en marzo la gente ya había comenzado a no asistir.

“En Ciudad de México todavía no hay fecha- cuenta Alejandro Alegría, director del gimnasio Apocalipsis-. No íbamos a abrir hasta inicios de agosto, pero si un estado (como, por ejemplo, Jalisco) pudo permitir la reapertura, no sabemos cómo nos va a afectar (…) Si esto sigue así, creo que nos van a dar chances de volver en septiembre”.

“Este cierre por cuarentena nos afectó terriblemente porque tuvimos que recortar gastos”, señala Ernesto Arcos, director de Boundless by Arcan. En cuanto a los servicios “nos lo cobran igual, sin ningún descuento o prórroga. Hicimos un convenio con nuestro casero (por la renta), pero de todas formas es un gasto fuerte”.

Si bien en Boundless by Arcan comenzaron a dar clases virtuales mediante una plataforma online, estas “por el momento no se cobran por un tema de servicio a nuestros socios, pero es indispensable iniciar la transición ya que será el nuevo formato de trabajo en esta nueva normalidad”, comenta Arcos.

Apocalipsis, por su parte, brinda clases mediante FitCo, aunque no logra tener los mismos ingresos que antes. “No gano ni el 50% de lo que ganaba, seguramente un 40%. Aunque con esto, y la solidaridad de mis maestros, hemos sobrevivido. Realmente es muy poco, pero puedo hacer que mis instructores sigan con su vida”, dice el director.

“Mucha gente tiene la confianza (para regresar), otros no. La verdad es que no van a estar (los gyms) al 100% de la plantilla. Y si a eso le sumamos que muchas personas se quedaron sin trabajo o no tienen cómo pagar un gimnasio y prefieren pagar otras cosas, pues pinta un escenario bien difícil”, finaliza Alegría.