“Los gimnasios deben mantenerse abiertos para proteger la salud de las personas”, dice el Dr. Amer Johri.

“Los gimnasios deben mantenerse abiertos para proteger la salud de las personas”, dice el Dr. Amer Johri.

“Los gimnasios deben mantenerse abiertos para proteger la salud de las personas”. Ésta es la opinión del Dr. Amer Johri, médico cardiólogo del Kingston Health Science Center, de Canadá. En este sentido destaca la necesidad de “dejar de ver al fitness como recreacional y reconocer el papel que juega para la salud a largo, medio y corto plazo”.

“Desearía que los legisladores al menos hubieran intentado idear un plan para mantener las instalaciones de fitness abiertas de forma segura, en lugar de decidir cierres generales”, subraya Johri, quien ha formado parte de equipos de investigación sobre metabolismo humano y los beneficios del ejercicio físico para la salud de la población.

“La actividad física puede ayudar a mitigar varios problemas de salud como la presión arterial alta, el colesterol alto, las enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 2”, destaca Johri. Además, asegura que con los gimnasios cerrados es imposible impartir programas físicos que conlleven «cambios en el estilo de vida para mejorar la salud de las personas».

El profesional cree que, aunque son difíciles de identificar, a corto plazo el bloqueo de estas actividades trae dificultades ligadas a la salud mental y, a mediano plazo, algunas más asociadas a la rutina. Los bloqueos generan la pérdida del ritmo de ejercitación y se vuelve un problema difícil de revertir para quienes necesitan realizar actividad física regular.

Johri considera que debe dejar de entenderse al fitness como un pasatiempo, puesto que es una pieza fundamental para mantener a las personas saludables, y es una práctica que debe extenderse aún más allá del final de la pandemia. “No todo el mundo puede permitirse contratar a un entrenador personal, ni hacer ejercicio al aire libre por su cuenta”, añade.

Mientras exige a las autoridades de su localidad una revisión de la situación y una pronta reapertura de los gimnasios, el cardiólogo asegura que no ha habido hasta ahora una discusión seria sobre un modelo de gimnasio seguro que adhiera a pautas y protocolos de protección contra el COVID-19.