Los gimnasios de Luján exigen su reapertura al Municipio para el 1 de septiembre

Los gimnasios de Luján exigen su reapertura al Municipio para el 1 de septiembre

Los gimnasios de Luján, provincia de Buenos Aires, le exigieron al Municipio poder reabrir el 1 de septiembre. Cerrados desde el 17 de marzo, los centros presentaron con conjunto una propuesta a las autoridades locales para volver en dos etapas: la primera sería el 24 de agosto con actividades al aire libre, y la segunda, el 1 de septiembre con la reapertura.

“Estuvimos ofreciendo un servicio digital, reinventándonos y buscando alternativas de ingresos en pos de pensar en la reapertura que nunca creímos se iba a extender tanto. Consideramos que somos agentes de salud y podemos contribuir con responsabilidad de manera favorable a este contexto”, afirma Juan Patricio Isasi, uno de los dueños de Lekip.

“En abril, todos los gimnasios, natatorios, institutos de baile, boxes funcionales y de CrossFit de Luján nos reunimos digitalmente para empezar a idear el protocolo de retorno. Lo presentamos ese mes a las autoridades del municipio y se comprometieron a darnos una respuesta respecto de su validación, pero eso no ocurrió”, explica Isasi.

“Nos volvimos a juntar con los propietarios hace menos de un mes para volver a presentarnos ante las autoridades con un petitorio concreto de reapertura, considerando los protocolos debidos. Las autoridades municipales nos comunicaron que se expedirían para el 14 de agosto, pero al momento no tuvimos novedades”, añade.

“Sabemos que somos capaces de trabajar con los estándares de bioseguridad vigentes para que tanto los profesores como nuestros clientes estén seguros y no se contagien en los gimnasios. Hoy estamos esperando respuestas positivas del Municipio para el comienzo y reinversión de nuestro trabajo”, dice Emilio Pignataro, dueño de Pignataro Group.

“El impacto más importante del cierre por la pandemia fue que la mayoría de los gimnasios perdió un 80% de su facturación y se está llenando de deudas para no cerrar definitivamente sus puertas. Al menos unos 12 centros de entrenamiento de Luján tuvieron que bajar sus persianas”,  remarca Pignataro.

“Hoy es muy importante que reabramos porque la gente está con muchísima necesidad de entrenar, tanto por su salud física como por su salud mental. Todos sabemos lo que provoca el encierro en las personas: baja las defensas, provoca depresión, predispone el sedentarismo, etc. Por todo lo dicho, es necesario que se vuelva a la actividad física”, concluye.