Las pulseras son efectivas para fomentar conductas activas en escolares

Las pulseras son efectivas para fomentar conductas activas en escolares

Un estudio de la Universidad de Granada (UGR) reveló que las pulseras de actividad física son efectivas para fomentar conductas más activas en la población escolar y estimular cambios de hábitos, especialmente contra el sedentarismo. La investigación «School-Fit», liderada por el Departamento de Educación Física y Deportiva de la UGR, evaluó el progreso de los parámetros de actividad física diaria mediante diversos estudios.

Este estudio analizó la validez de las pulseras como instrumento de medición de la actividad física diaria y se midieron los pasos diarios en relación con los 60 minutos recomendados por la OMS. También, dos estudios adicionales se centraron en alumnos de primaria y secundaria.

Los resultados indicaron mejoras en la actividad física en todos los casos. Los usuarios de las pulseras aumentaron tanto los pasos diarios (actividad moderada) como la actividad física vigorosa (saludable). Los investigadores confirmaron la validez y precisión de las pulseras para medir variables de actividad física, recomendando su uso como estrategia para impulsar cambios hacia conductas más activas.

El proyecto, financiado por la UGR con fondos europeos y con la participación de profesionales de las universidades de Málaga y Valladolid, sugiere el uso de estas pulseras como medio para controlar la actividad física diaria de los escolares. El estudio incluyó a 353 estudiantes de secundaria, de los cuales 175 participaron hasta el final. Fueron divididos en dos grupos: el grupo intermitente (IG) y el grupo de control (CG).

Durante ocho semanas, el IG realizó una unidad didáctica intermitente dos veces por semana, utilizando los últimos 15 minutos de cada clase. Los estudiantes usaron pulseras de actividad durante todo el día y otras estrategias de modificación de conducta. En contraste, el CG participó en sesiones de educación física sin pulseras ni otras estrategias, y se midió la práctica de actividad física antes, después y al final del periodo de seguimiento de seis semanas.