La obesidad aumenta el riesgo cardíaco incluso si se hace ejercicio

La obesidad aumenta el riesgo cardíaco incluso si se hace ejercicio

La obesidad aumenta el riesgo cardíaco incluso si se hace ejercicio. Ese es el hallazgo de un estudio publicado en European Journal of Preventive Cardiology, una revista de la Sociedad Europea de Cardiología. “No se puede estar gordo pero sano”, dijo el autor del mismo, el Dr. Alejandro Lucía, de la Universidad Europea de Madrid, España.

“Este fue el primer análisis a nivel nacional que mostró que no es probable que la actividad física elimine los efectos perjudiciales para la salud del exceso de grasa corporal. Nuestros hallazgos refutan la noción de que un estilo de vida físicamente activo puede anular por completo los efectos nocivos del sobrepeso y la obesidad», sostuvo Lucía.

Existe evidencia de que la aptitud física mitigaría los efectos negativos del peso corporal excesivo en la salud del corazón. Se ha sugerido que en adultos y niños, estar “gordo pero en forma” estaría asociado con una salud cardiovascular similar a ser “delgado pero no apto”. “Nuestro estudio buscó aclarar los vínculos entre actividad, peso corporal y salud del corazón», agregó.

Al respecto, el Dr. Juan Carlos Mazza, médico deportólogo y fellow del Colegio Americano de Medicina del Deporte, señala que existe un error a nivel mundial relacionado al Índice de Masa Corporal (IMC), que no es más que el cociente entre el peso/talla2. “Y erróneamente se usa para diagnosticar la cantidad de masa o tejido graso”, explica.

“Porque en la categoría definida como sobrepeso –prosigue- seguramente hay una importante proporción de los sujetos de esa categoría que lo tienen, pero es probable que tengan moderada o elevada masa muscular y ósea, y no tengan exceso graso. Hay muchas escuelas de cardiólogos y deportólogos que asumen que IMC alto es sobrepeso graso”.

Mazza sostiene que no hay duda de que los obesos con un IMC mayor a 30 tienen más factores de riesgo. “Además, hay muchos estudios publicados que dicen que el peso bajo o moderado sumado a un buen nivel de actividad física no son ‘protectores absolutos’ de la enfermedad cardiovascular, o ‘predictores súper-seguros’ de salud”.

En la enfermedad cardiovascular o en patologías como diabetes, hipertensión o colesterol elevado tienen un importante impacto los antecedentes genéticos. “Nunca se debe poner en duda, ni por error, ni por falsa interpretación, o por impericia para el análisis científico, que el ejercicio es un importante factor preventivo de todas esas patologías”, concluye.

Por su parte, el Dr. Jorge Franchella, director del programa Actividad Física para Salud y Deporte del Hospital de Clínicas, opina que el título del estudio tiene alto impacto de marketing pero es engañoso. “Tomaron una base de datos de personas divididas en tres ejes: uno por IMC normal, sobrepeso y obeso; otro dividido en inactivo, poco activo y activo; y el tercero con presencia de factores de riesgo. La conclusión que sacan es que aunque sea activo, el obeso también presenta factores de riesgo”, explica.