La localidad correntina de Goya retrocede a fase 3 y cierra gimnasios

La localidad correntina de Goya retrocede a fase 3 y cierra gimnasios

El Municipio de Goya, en Corrientes, retrocedió a fase 3 por 10 días tras acumular 203 casos activos de Covid-19. Como consecuencia, los gimnasios de esta ciudad deben cerrar como mínimo hasta el 18 de marzo. Desde el sector aseguran que van a iniciar conversaciones con las autoridades locales para tratar de revertir esta decisión o bien de atenuar su impacto.

A partir de este lunes 8 de marzo las actividades de los gimnasios quedan suspendidas, lo cual significa otro duro golpe anímico y económico para uno de los sectores más maltratados en 2020. Hasta el momento, los gimnasios de Goya estaban funcionando con un aforo máximo permitido del 50%, que apenas les permitía cubrir sus gastos.

La resolución del Municipio también prohíbe el funcionamiento de clubes, canchas de fútbol 5 y de pádel, institutos de danza y “toda otra actividad grupal y/o deportiva, reuniones sociales, navegación, pesca deportiva y campamento”. Las actividades recreativas individuales -como caminatas y ciclismo- se podrán realizar de 7.00 a 18.00 horas.

“Vamos a presentar una propuesta para trabajar al menos día por medio. Porque no podemos cerrar del todo una vez más”, dice Alejandro Oviedo, dueño de Maxi Gym. “También vamos a proponer un límite máximo de usuarios por horario, en función de la capacidad e cada recinto”, dice Luis Verón, propietario de No Rep Fitness Center.

Por su parte, Carolina Enríquez, propietaria del gimnasio Equilibrio, agrega: «Veníamos trabajando con un protocolo establecido por la Municipalidad. Habíamos invertido en elementos que antes no teníamos, como paneles para separar las bicicletas. Y reacomodamos todo el gimnasio, tal como lo pidieron las autoridades municipales».

«Hicimos todo bien –prosigue-, cumplimos con todo lo que nos pidieron y ahora igual debemos cerrar. Esta situación ya ni siquiera nos enoja, lo que sentimos es desaliento». Por eso, en la opinión de Verón «el cierre tiene que quedar descartado”. Y en esta línea añade: “Tenemos que plantear nuevas maneras de seguir en funcionamiento”.

«No queremos llevar sólo quejas al Municipio –prosigue-, sino acercarles también una posible solución para alivianar esta mochila tan pesada que cargan los dirigentes».