El ejercicio podría mejorar la respuesta inmunitaria a las vacunas del Covid-19

El ejercicio podría mejorar la respuesta inmunitaria a las vacunas del Covid-19
La atenuación de la inmunosenescencia inducida por la práctica de ejercicio físico podría ayudar a mejorar la respuesta inmunitaria a las vacunas del Covid-19. Así lo asegura un estudio realizado por expertos de la Universidad Europea de Madrid (España) y la Universidad de Arizona (Estados Unidos), que fue publicado por la revista ScienceDirect.

La inmunosenescencia se define como el estado de función inmune desregulada que contribuye a una mayor susceptibilidad de los ancianos a las infecciones, y posiblemente a las enfermedades autoinmunes y al cáncer. Los autores del estudio afirman que “un estilo de vida físicamente activo previene la inmunosenescencia”.

“El ejercicio previene la inmunosenescencia a través de distintos mecanismos: estos incluyen un aumento en los receptores adrenérgicos β2 de los linfocitos, lo que permite la redistribución mediada por catecolaminas de las células asesinas naturales (NK) y las células T específicas del virus entre la sangre y los tejidos con cada esfuerzo”, dice la investigación.

“La redistribución frecuente de células NK y células T específicas de virus con cada sesión de ejercicio mejora la vigilancia inmunológica, disminuyendo la frecuencia de reactivación viral latente. A su vez, esto reduce la carga antigénica colocada en el compartimento de células T y previene la acumulación de células T agotadas, mientras se mantiene el número y diversidad de células T periféricas vírgenes”, señalan los científicos.

“De hecho, se sabe que los adultos mayores físicamente activos tienen menos de las llamadas células T «senescentes» y más células T ingenuas en comparación con sus homólogos sedentarios. Es importante destacar que la conservación de un grupo diverso de células T vírgenes y células NK funcionales probablemente reducirá el riesgo de infección”, indican.

“Además se ha dicho en estudios anteriores que la liberación regular de citocinas derivadas de los músculos desempeña un papel importante en los efectos beneficiosos del ejercicio sobre la inmunidad. Por lo tanto, la atenuación de la inmunosenescencia inducida por la actividad física podría ayudar a mejorar las respuestas inmunitarias a la vacunación, al mantener la reserva de células T periféricas y su capacidad para responder a nuevos antígenos de vacunas”, dice el estudio.

Esta investigación fue realizada por Pedro L. Valenzuela, Alejandro Lucia y Adrián Castillo García, quienes son científicos de la Facultad de Ciencias Deportivas de la Universidad Europea de Madrid, y por Richard J. Simpson, perteneciente a los Departamentos de Ciencias Nutricionales, Pediatría e Inmunobiología de la Universidad de Arizona. Para acceder al estudio completo, ingrese a este link.

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