Lo esencial está a la vista de todos

Lo esencial está a la vista de todos

La palabra esencial proviene del latín essentiālis. Como concepto, esencial alude a lo que está vinculado a la esencia: aquello que es invariable o primordial en algo. Según el diccionario, esencial significa que es importante y necesario, de tal forma que no se puede prescindir de ello. Son sus sinónimos los adjetivos vital y fundamental.

Durante esta pandemia, los Gobiernos de casi todo el mundo han preservado el uso del adjetivo esencial para aquellos servicios que en caso de verse interrumpidos podrían amenazar la salud y la seguridad de los ciudadanos. Según, Hipócrates, el médico más grande de todos los tiempos, “la alimentación y el ejercicio trabajan juntos para producir salud”.

Lamentablemente, hoy está a la vista de todos los que quieran verlo el terrible impacto en la salud pública que el sedentarismo ya ha tenido y tendrá en mayor medida aún en los próximos meses, producto de este largo encierro compulsivo y de las absurdas restricciones a la práctica de ejercicio físico y deportes- no solo espacios cerrados sino también al aire libre.

Relevamientos público y privados, de distintos países, confirman aumentos en los niveles de sobrepeso y caídas en los de actividad física. Y en países que ya estaban gordos y eran sedentarios antes de esta pandemia, este cuadro agravará aún más la prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles, que son las causales de más del 70% de las muertes.

Para atenuar el potencial impacto de un nuevo problema de salud pública, las decisiones de nuestros Gobiernos han agravado con creces otro problema de salud pública más antiguo, más conocido y mucho más grande. Está a la vista de todos que el remedio resultó peor que la enfermedad, y que sus efectos colaterales acabarán enfermando a mucha más gente.

Mientras en nuestros mercados seguimos batallando, en numerosas ciudades, para lograr una primera reapertura, y en otras tantas para evitar nuevos cierres ante circunstanciales rebrotes, vemos cómo en otras latitudes los gimnasios profundizan la lucha por ser considerados un servicio esencial para que les permitan seguir abiertos aun ante una segunda ola de Covid-19.

El 23 de septiembre pasado se conoció la noticia de que las franquicias de la cadena norteamericana Planet Fitness en el condado de Kern, en California, lograron certificarse como “servicios esenciales” y pudieron reabrir sus instalaciones aun cuando otros gimnasios del condado solo podían, en ese momento, prestar servicios al aire libre.

La certificación otorgada por las autoridades de salud pública del condado de Kern llegó después de que esta cadena de gimnasios se uniera a la Medical Fitness Association, una organización sin fines de lucro con sede en Carolina del Norte que busca integrar las prácticas médicas en las instalaciones de fitness para obtener mejores resultados de salud.

También a fines de septiembre, los gimnasios de Quebec – en Canadá – hicieron un pedido público para ser considerados como un servicio esencial ante la preocupación de que fueran cerrados nuevamente frente a una eventual segunda ola de contagios de Covid-19, lo cual lamentablemente ocurrió pocos días después, el 6 de octubre pasado.

En Irlanda, un grupo de gimnasios recolectó 27 mil firmas para ser considerados un “servicio esencial”. El objetivo era que el Gobierno les permitiera seguir abiertos en las fases 4 y 5 –que son las de alerta máxima-. Y lo lograron, pero a medias, ya que solo los autorizan a dar entrenamientos personalizados y les prohibieron las clases grupales por cuatro semanas.

A principios de octubre, la organización UKACTIVE instó a los gobiernos del Reino Unido y Escocia a clasificar a los gimnasios como ‘servicios esenciales’ para permitirles permanecer abiertos ante eventuales nuevas restricciones por aumentos en la cantidad de casos de Covid-19, al igual que ocurre con supermercados, farmacias, bancos y clínicas médicas.

Pero el 13 de octubre pasado, el Gobierno inglés ordenó el cierre de gimnasios en Liverpool y otras cinco localidades, lo cual desató una gran polémica porque el primer ministro Boris Johnson había manifestado en forma pública que, bajo el nuevo sistema de alerta de tres niveles, los futuros cierres se definirían luego de una consulta con el sector correspondiente.

Ocurrido esto y frente a la posibilidad de que los gimnasios del Gran Manchester y de Nottingham tuvieran el mismo destino que los de Liverpool, diversos actores del sector amenazaron al Gobierno con iniciarle acciones judiciales. Como consecuencia, el Gobierno se comprometió a no volver a cerrar gimnasios de manera unilateral e inconsulta.

El 7 de octubre pasado el Gobierno español incluyó al deporte y el ejercicio físico entre las 10 palancas del plan de recuperación del país post Covid-19, por su incidencia en la transformación del tejido económico y social. Pocos días después, la Cámara de Diputados aprobó la declaración del deporte como actividad de interés general en España.

Definir las políticas correctas durante una pandemia es un desafío para cualquier Gobierno, pero no hay lógica alguna que justifique el cierre de gimnasios, que han demostrado en el mundo entero ser de los lugares cerrados más seguros que existen. De hecho, la mayoría de los contagios se produce en entornos no controlados, como las reuniones sociales.

Cualquier sistema de salud pública, especialmente en un contexto como el actual, tiene dos prioridades principales: la prevención y la protección. Antes de esta pandemia, ya contábamos con suficiente evidencia científica para demostrar el importante rol que nuestro sector desempeña a la hora de prevenir enfermedades crónicas no transmisibles.

Pero en los últimos meses, durante la pandemia, hemos podido también demostrarles a los Gobiernos del mundo nuestra contribución a la hora de proteger a nuestros usuarios, ayudándolos a mantenerse física, mental y emocionalmente saludables, en entornos controlados, con estándares de seguridad que muy pocas industrias pueden garantizar.

Para los usuarios, para los colaboradores y para la mayoría de los emprendedores del sector de gimnasios, lo esencial no es invisible a los ojos, sino que, por el contrario, está a la vista de todos, también de los Gobiernos. Podemos ser un excelente aliado en materia de prevención y de protección. Esta batalla la ganan con nosotros y no en contra nuestro.

Porque los gimnasios somos parte de la solución, y no del problema.


Guille Velez

Director de Mercado Fitness | [email protected] | @guillevelez76 | (+54 9 11) 5562 5550

Director de Mercado Fitness | [email protected] | @guillevelez76 | (+54 9 11) 5562 5550