En Quito, Ecuador, los gimnasios siguen operando con aforo reducido

En Quito, Ecuador, los gimnasios siguen operando con aforo reducido

Los gimnasios de Quito, Ecuador, continúan operando con un aforo del 30% y a la espera de poder ampliarlo, pero las distintas resoluciones municipales permiten entrever que no habrá cambios en el corto plazo y que se mantendrán los protocolos Covid-19 para asegurar el distanciamiento recomendado y, de esta manera, atenuar la propagación del virus.

“Nosotros presentamos un plan piloto en el mes de septiembre, el cual contempla el 30% de aforo y no han habido cambios. Hemos estado haciendo un relevamiento en los gimnasios colegas y estamos a un 70-75% de la asistencia pre-Covid con este 30% de aforo limitado”, señala Enrique La Motta, gerente de Wellness Group, que administra la cadena Smart Fit.

En esta línea, el empresario agrega: “En Quito específicamente propusimos protocolos -inclusive a nivel nacional en Ecuador- para que los gimnasios pongan un límite de tiempo en términos de asistencia; es decir, que tú no puedas asistir más de cierta cantidad de minutos al día. Lo negociamos y nos fue muy bien con las autoridades de control”.

La Motta comenta que el problema es la extensión de esa permanencia que es propia de éste y de otros sectores, como el de los restaurantes, en los que un usuario llega a quedarse 2 o 3 horas, y eso es lo que aumenta el riesgo de contagio. “Con el municipio nos pusimos de acuerdo y establecimos 90 minutos como máximo y se controla con reserva de citas”.

“Los dos aspectos más importantes en el protocolo -además de la reserva de citas- es el uso de mascarilla durante el ejercicio, que recomendamos sea de baja intensidad. Es la mejor norma de bioseguridad junto con el lavado de manos y eso resuelve el 80% de un potencial contagio. El otro es mantener el distanciamiento en todos los salones”, sostiene.

“La verdad es que no preveo otro cierre para los gimnasios, dado que nuestros protocolos están funcionando muy bien porque somos muy rigurosos. Tanto el gobierno nacional como las autoridades municipales lo han admitido. Las cosas van bien y están contentos con nuestro trabajo así que no creo que vuelvan a parar a la industria”, finaliza.

Por su parte, Janine Mongardini, fundadora de Janine’s Gym, de Quito, comenta que efectivamente la restricción para restaurantes y gimnasios sigue siendo la misma de antes y no han habido cambios. “Tengo 25 años como dueña de dos gimnasios y la pandemia me obligó a cerrar una sede en un centro comercial. A pesar de todo voy a seguir”, asegura.

En esta línea reconoce: “Fue una inversión fuerte y una pérdida muy grande, pero hay que comenzar de nuevo. El mundo es manejado por la tecnología y habrá gimnasios que se enfocarán más en esto y otros en lo presencial, porque todos requerimos el contacto humano. Hoy nos toca reinventarnos y buscar otras formas de ofrecer nuestros servicios”.