En Malargüe, Mendoza, abrió sus puertas el gimnasio Qubox

En Malargüe, Mendoza, abrió sus puertas el gimnasio Qubox

Abrió sus puertas en Malargüe, al sur de Mendoza, el gimnasio Qubox. Con un enfoque familiar, la propuesta está orientada a niños de tres años hasta adultos mayores. Este centro ofrece clases de entrenamiento funcional y cuenta con bicicletas y algunas máquinas más de ejercitación. En tres días, tras su apertura, ya cubrió el 75% de su meta inicial de altas.

Con una superficie de 400 m2, Qubox ofrece sesiones de entrenamiento para niños, adolescentes, adultos mayores y también para deportistas. La cuota mensual varía según la cantidad de veces por semana que quiera asistir el usuario. Dos veces a la semana $1300, tres veces $1500 y cuatro veces $2000.

“Esperamos captar unos 100 socios, considerando que éste es un lugar donde no hay tantos habitantes”, resalta María Belén Schiaroli, copropietaria de Qubox. “Estamos muy contentos porque a tres días de la apertura ya tenemos 75 inscriptos”, comenta. La inversión que realizó Schiaroli, junto a Duilio Ferreyra, ronda el millón y medio de pesos.

El equipamiento con el que cuenta Qubox fue provisto por las marcas RandersMax y FET. Y el principal diferencial de este gimnasio es la cercanía con sus usuarios. “La gente necesita que estés encima de su entrenamiento específico o de su recuperación. Por eso apuntamos a acompañar de cerca a cada socio”, explica Schiaroli.

Qubox también contempla incluir dentro de su equipo de colaboradores a un kinesiólogo y a un nutricionista. “También vamos a organizar una salida recreativa al mes para socios de todas las edades”, dice Schiaroli. El nombre Qubox proviene de la conjunción del nombre del rompecabezas mecánico tradicional (rubik) y de un “box de entrenamiento”.

“Nuestro objetivo como gimnasio –prosigue Schiaroli- es orientar a las personas a través de las diversas disciplinas que ofrecemos para ayudarlas a alcanzar sus objetivos físicos y sobre todo a mejorar su calidad de vida”.