En Formosa, cerraron definitivamente los gimnasios Aletic y Warrah

En Formosa, cerraron definitivamente los gimnasios Aletic y Warrah

“Cerramos las puertas con el corazón roto, con más de 30 personas que quedan sin trabajo”. Así decía el texto con el que el gimnasio Aletic Fun and Fit, de Formosa, anunció hace pocos días, en redes sociales, su cierre definitivo tras tres años de funcionamiento.

Luego de 11 meses inhabilitados, sin poder prestar servicios a sus clientes de manera presencial, Luis Jure, cofundador de los gimnasios Warrah y Aletic, asumió lo inevitable: debía cerrar las puertas de sus dos gimnasios de forma definitiva, a causa de la situación económica irreversible que generó la pandemia.

“A partir de diciembre la situación ya no daba para más, aunque teníamos ahorros del año anterior que nos había ido muy bien”, reconoce Jure. “Pero era dinero que teníamos que devolver de la inversión inicial, porque pedimos un préstamo privado a familiares y otro al banco”, agrega. El cierre de estos dos gimnasios afecta a 35 trabajadores directos e indirectos. Entre ambos centros de fitness prestaban servicios a 1.500 usuarios.

En Formosa, la pandemia generó el cierre más largo y duro de gimnasios de todo el país. Esta situación se volvió insostenible para la empresa que Jure montó hace siete años tras una inversión de U$ 50 mil dólares. “Arrancamos con un box de Crossfit y luego, hace 3 años, abrimos un gimnasio convencional, hecho desde cero, en el que invertimos casi U$ 1 millón de dólares”, dice el emprendedor.

“Cerramos una semana antes de que se declarase la cuarentena en todo el país -en marzo de 2020-, porque acá los colegios ya estaban cerrados”, relata Jure. “En ningún momento pudimos reabrir, los primeros tres meses hicimos clases virtuales y salió bastante bien. Pero al tercer mes era insostenible, la gente ya entrenaba por su cuenta”, añade.

En esa situación, Jure decidió cerrar los gimnasios y mantener a los profesores en la nómina con el sueldo que pagaba el Gobierno. A algunos de los entrenadores que no estaban en relación de dependencia, les consiguieron otro trabajo y cada uno buscó un nuevo rumbo. En diciembre se habilitaron los entrenamientos al aire libre y, como tenían pileta, ofrecieron actividades para niños y algunas clases outdoor. Aún así, la empresa no podía llegar a pagar los costos.

“En enero, de nuevo se declaró la cuarentena total en Formosa. Luego de 10 meses con muy pocos casos, en los que nunca pudimos abrir, ahora que si hay contagios, menos nos van a autorizar”, destaca Jure. “Presentamos quejas y todos los lunes durante varios meses llevamos pedidos y hablamos con el Subsecretario de Deporte, pero nadie nos hizo caso”, agrega.

Haciendo un balance, Jure explica que es imposible crecer como emprendedor en la provincia de Formosa. “El emprendimiento -cualquiera sea- no es bienvenido, las condiciones no están dadas para realizar ningún negocio privado que implique innovación, crecimiento y generar trabajo genuino sin ayuda del Gobierno”, dice. “Lo único que pedimos son reglas claras porque no hay créditos, no hay condiciones y todos los mercados laborales están rotos”, concluye.