En Colombia, los gimnasios buscan ser declarados esenciales

En Colombia, los gimnasios buscan ser declarados esenciales

Gimnasios Unidos por Colombia presentó el pasado 5 de marzo una carta al Presidente de la Nación, Iván Duque, y a los ministros de Salud y de Deporte solicitándoles ser declarados esenciales. “Tenemos la necesidad de buscar una protección ante las restricciones que se aplicaron en la tercera ola de la pandemia”, dice Oscar Giraldo, vocero del organismo.

“Aún no obtuvimos una respuesta oficial de las autoridades, pero haber presentado esta carta es un gran avance en nuestra la relación con los representantes de los Ministerios de Salud y de Deporte, con los que buscamos tener una comunicación constante. Esperamos que, con este impulso, no vuelvan a cerrar los gimnasios ahora ni en futuras pandemias”, explica.

Firmada por la presidenta de Gimnasios Unidos por Colombia Gigliola Aycardi Batista, la carta expone los argumentos por los que los centros de acondicionamiento físico deben ser declarados esenciales. “Somos fundamentales en la generación de calidad de vida mental, emocional y física para toda la población”, destaca Giraldo.

“En la actualidad existe evidencia moderadamente sólida de que tanto las intervenciones de ejercicio crónico como agudo pueden mejorar respuestas inmunes a la vacunación, lo que significaría que, entre más población se mantenga activa, mejor será la respuesta al proceso de vacunación que se está iniciando en nuestro país”, explica Aycardi Batista.

“A nivel mundial son muchas las organizaciones como la ESSA (Exercise and Sport Science Australia), IHRSA y ukactive, en el Reino Unido, que respaldan la gestión de la industria del fitness al promover espacios que generan salud física y mental, y previenen enfermedades crónicas, ahorrando costos directos en salud pública”, indica la cofundadora de Bodytech.

En Colombia, los gimnasios están abiertos desde el 1 de septiembre de 2020, excepto en algunas ciudades donde tuvieron que cerrar o mantienen horarios limitados por toques de queda parciales. “La situación del sector es compleja pues seguimos operando entre un 45% y un 60% de capacidad respecto a 2019, lo cual genera un impacto significativo sobre las finanzas”, concluye Giraldo.