En Alemania los gimnasios ya comenzaron a reabrir sus puertas

En Alemania los gimnasios ya comenzaron a reabrir sus puertas

A pesar de que Alemania anunció la extensión de su cuarentena hasta el 28 de marzo próximo, ya hay algunos estados donde los gimnasios están funcionando con duras restricciones, como una persona cada 40m2, con cita previa, una distancia mínima de 3 metros, con la exigencia de uso permanente de tapabocas y con duchas y piscinas cerradas.

Este es el caso, por ejemplo, del estado de Hesse –cuya ciudad más importante es Frankfurt-, donde los gimnasios pudieron reabrir el pasado 8 de marzo. Se trata de un plan escalonado que determina que los gimnasios pueden reabrir cuando su zona pasó 14 días seguidos con una incidencia menor a 100 contagios cada 100 mil habitantes.

En Alemania, cada estado tiene libertad para determinar cómo hacer sus reaperturas. “En el caso de Baviera podremos reabrir el 22 de marzo con dos escenarios diferentes: si hay una incidencia menor a 50 casos cada 100 mil personas, las restricciones serían las usuales (desinfección, distancia, registro de visitas, etc.)”, explica Regine Trat, dueña de Der Wald.

“Pero si en tu comarca –prosigue Trat- la incidencia está entre 50 y 100 contagios –el cual es nuestro caso, ya que hoy tenemos una incidencia de 78 contagios-, entonces podremos reabrir pero nuestros socios deberán enseñarnos el resultado negativo de un test rápido de Covid-19. Esto es súper complicado y no tengo en claro cómo lo voy a hacer”.

Al respecto, Mathías Lego, de Fitness First, explica: “Desde mediados de abril, solo podremos permitirle el ingreso a gente que tenga un test negativo con menos de seis horas de antigüedad. Habrá puntos de testeo gratuito en todas las ciudades, podrás testearte dos veces a la semana y será requisito para ingresar a establecimientos como gimnasios”.

En la opinión de Trat, “todo es muy frustrante porque nadie se entera de nada por parte del Estado y no hay nada claro”. En esta línea añade: “Estamos hasta las narices, porque no nos dan ninguna perspectiva a los que pertenecemos al sector del fitness. Las autoridades alemanas nos tienen completamente olvidados”.

“Por el cierre –prosigue Trat- el Gobierno alemán brindó ayuda económica y financiera a la industria de gimnasios, pero por más simpática que haya sido esa acción, no nos cubre nada el hueco que nos está generando el cierre de nuestras empresas y de nuestras vidas. Aunque esto podría irse a pique, seguimos aquí en la lucha”.