El riesgo de enfermedad y muerte es motivador para que las personas hagan ejercicio

El riesgo de enfermedad y muerte es motivador para que las personas hagan ejercicio

Una investigación de la Facultad de Ciencias de la Salud Pública, de la Universidad de Waterloo, Canadá, reveló que las campañas de marketing basadas en mensajes relacionados con el riesgo de muerte por inactividad física resultaron más efectivas y motivantes, que las que se vinculan a la obesidad o el ahorro económico.

El estudio, que se tituló: “La relación entre la motivación del mensaje de salud percibida y las creencias sociales cognitivas, en la comunicación persuasiva de la salud”, fue dirigido por Kiemute Oyibo y publicado en la revista MDPI.

Del estudio participaron 669 personas que indicaron cuán persuasivos eran los mensajes para motivarlos a hacer ejercicio. En el proceso se examinó la conexión entre los mensajes y las creencias sociocognitivas, tales como la autorregulación, la autoeficacia y la expectativa de resultados. Se investigó también qué papel cumplía el género.

Se analizaron cinco tipos de mensajes que se utilizan para que las personas hagan ejercicio en casa. Los mensajes se relacionaban con enfermedad, muerte, obesidad, estigma social, costo financiero. 

Los resultados determinaron que las aplicaciones y plataformas que hacían referencia al peligro para la salud y la posible muerte temprana que genera la inactividad, son motivadores efectivos. Incluso superando al estigma social, la obesidad o el costo financiero. «No esperaba que solo los mensajes relacionados con la enfermedad y la muerte fueran tan significativos y motivadores», dijo Oyibo.

«Estos mensajes no solo son motivadores, sino que también tienen una relación significativa con la creencia en la autorregulación y la expectativa de resultados, y tampoco hubo diferencias significativas entre los sexos», añadió Oyibo.

Oyibo esperaba que los mensajes relacionados a la obesidad sean motivadores y tengan una relación significativa con la autorregulación. Porque «uno de cada cuatro canadienses sufre obesidad clínica, y es una de las principales causas de mortalidad global”, concluyó.