El ejercicio puede ayudar a adultos mayores con pérdida leve de memoria

El ejercicio puede ayudar a adultos mayores con pérdida leve de memoria
El ejercicio físico constante puede ayudar a los adultos mayores con pérdida leve de memoria, según una investigación realizada por la UT Southwestern (UTSW) de Texas, Estados Unidos. Para este estudio, los científicos evaluaron a 70 hombres y mujeres de entre 55 y 80 años que fueron diagnosticados con deterioro cognitivo leve.

Los participantes fueron sometidos a exámenes cognitivos, pruebas de aptitud física y a resonancias magnéticas de sus cerebros. Luego, fueron divididos al azar para realizar un programa de estiramiento y uno de ejercicio aeróbico moderado durante un año. Este último programa incluía de tres a cinco sesiones de 30 a 40 minutos de entrenamiento por semana.

Los resultados de la investigación concluyeron que los ancianos que realizaron ejercicio aeróbico mostraron una disminución de la rigidez de los vasos sanguíneos en el cuello y un aumento del flujo sanguíneo general al cerebro. Sin embargo, no se encontraron cambios en estos parámetros entre las personas que siguieron el programa de estiramiento.

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“Ahora sabemos, sobre la base de un ensayo controlado aleatorio, que el ejercicio puede aumentar el flujo sanguíneo al cerebro, lo cual es bueno para la memoria. Tener hallazgos fisiológicos como éste también puede ser útil para los médicos cuando hablan con sus pacientes sobre los beneficios del ejercicio”, dice Rong Zhang, autor principal del estudio.

“Si bien el estudio no encontró ningún cambio significativo en la memoria u otra función cognitiva, esto puede deberse al tamaño pequeño de la muestra o a la corta duración del ensayo. Aun así, los datos son importantes para ayudar a explicar los efectos positivos del ejercicio sobre el cerebro”, explica Colin Munro Cullum, coautor del estudio.

Consultado al respecto, Jorge Rodríguez Prado, experto en neuro-entrenamiento, opina: “El ejercicio aeróbico genera un beneficio hacia un aspecto particular del sistema vascular que se llama el endotelio, una capa interna de los vasos sanguíneos. Hay sustancias que son generadas a partir de una señal emite el cuerpo al hacer ejercicio aeróbico, y esas sustancias producen una mejoría fundamentalmente en la capa endotelial”.

“Esas sustancias son de dos tipos: una es el óxido nítrico -el cual mejora la vascularización- y la otra es la endotelina. A su vez, si se complementa el trabajo aeróbico con estiramientos, uno puede incrementar la posibilidad de que los tejidos que rodean a los vasos sanguíneos mejoren su ordenamiento, y eso hace que la vascularización no solo mejore sino que también sea más permeable a las sustancias mencionadas”, concluye Rodríguez Prado.

Para acceder al estudio, acceda a este link.