Desarrollan en Córdoba una bicicleta fija que recicla botellas plásticas

Desarrollan en Córdoba una bicicleta fija que recicla botellas plásticas

En la ciudad de Córdoba, Argentina, un grupo de emprendedores desarrolló ReciU Bike, una bicicleta fija que recicla botellas plásticas. Con sólo pedalear, el usuario además de hacer ejercicio, puede ahorrar energía y convertir basura en materia prima para la producción de nuevos productos plásticos.

La ReciU cuenta con una tolva o canasto, con un dispositivo de seguridad, por donde se introducen las botellas para ser picadas mediante un molino de alta ingeniería y un sistema de reducción. El proceso no implica esfuerzo extra para el usuario de la bicicleta, más que el de un pedaleo común.

En marzo de 2022 se terminaría de producir un lote de 700 bicicletas, lo que demandará una inversión de U$ 1 millón de dólares. Los prototipos de esta bicicleta fija ya se pueden probar en el gimnasio Fitship, cuya apertura en la Ciudad Empresaria de Córdoba capital –anunciada por Mercado Fitness– se concretó en marzo de 2020.


Este proyecto lleva 3 años de desarrollo y demandó una inversión de U$ 250 mil dólares, sólo para llegar a los prototipos. Participaron empresas privadas y se sumaron aportes públicos. ReciU hoy se encuentra en proceso de captación de inversores, con una ronda abierta de U$ 1 millón de dólares para llevar a cabo su plan de expansión.

Los fundadores de esta iniciativa ecológica son Mario Postay, ingeniero en sistemas de la información y propietario del gimnasio Fitship, Mauricio Donemberg, especialista en marketing y Amadeo Sabattini, licenciado en química.

La logística es un elemento clave para las iniciativas de reciclaje, porque generalmente la  materia prima obtenida es de mucho volumen y poco peso. “ReciU logra moler las botellas PET al mínimo y las acerca al punto de consumo. De esta forma, el reciclado se vuelve participativo y comunitario”, subraya Sabattini, el químico del equipo.

La empresa tiene un preacuerdo con la Municipalidad de Córdoba para hacer en la ciudad un piloto global de recuperación de PET. “En los próximos 3 años, buscaremos replicar la experiencia en ciudades de al menos un millón de habitantes”, destaca Donemberg, encargado de la estrategia de expansión.

Según dice la web de ReciU, “por minuto se venden en el mundo un millón de botellas de plástico. Sólo un 14% de esas botellas se recicla en los países más desarrollados. El 86% restante se acumula, contaminando basurales, lagos, ríos y océanos, que corrientes marinas arrastran a rincones remotos donde tardarán siglos en degradarse”.