Blaquier Cross, de Lobos, planea ampliar sus instalaciones este año

Blaquier Cross, de Lobos, planea ampliar sus instalaciones este año

El gimnasio Blaquier Cross, inaugurado en marzo pasado en la ciudad de Lobos, provincia de Buenos Aires, proyecta ampliar sus instalaciones de 120m2 para agregar más racks, barras y discos. “El objetivo es prepararnos mejor para la llegada de más socios en la segunda parte del año”, comenta Agustín Carol, uno de los propietarios.

“Somos muy positivos respecto a 2021 y los años que tenemos por delante. Porque cada vez más gente está tomando conciencia sobre la importancia no solo de la actividad física sino de entrenar la fuerza, de forma planificada y guiada por profesionales”, destaca Carol. Este gimnasio ofrece clases grupales, con un cupo máximo de 10 participantes por sesión.

“Tener mi propio gimnasio –relata Carol- fue algo que siempre soñé y a pesar de lo complicado del contexto, la posibilidad de hacerlo surgió a fines del año pasado cuando me quede sin lugar en el gimnasio en el que trabajé durante cinco años. Y aquí estamos, muy optimistas, encontrando nuestro mercado y alcanzando las metas que nos proponemos”.

Situado en calle Blaquier 126, este centro de entrenamiento cuenta con césped sintético y pisos de caucho de la marca Squat. Las barras olímpicas y bumpers fueron provistos por JR; mientras que las medicine balls y los racks son de Sonnos “No es un gimnasio convencional, ofrecemos sesiones en grupo de entrenamiento de alta intensidad”, añade Carol.

“La mayoría de las personas que se nos acercan, están buscando algo distinto: un profesor a cargo que planifique, que guíe y está atento a cada detalle para corregir los ejercicios. Nuestros clientes quieren dejar la forma típica de entrenar y buscan una manera más eficiente de conseguir mejores resultados en menos tiempo”, explica el entrenador.

Blaquier Cross organiza competencias internas cada mes, en las que premia a sus mejores socios en cada categoría. El precio de la cuota va de los $3000 a $4000 pesos, según la cantidad de clases mensuales. “En menos de tres meses ya logramos el objetivo de captación que nos habíamos propuesto para el sexto mes, así que estamos contentos”, dice Carol.