Belo Horizonte y Campinas también cierran sus gimnasios

Belo Horizonte y Campinas también cierran sus gimnasios

En Brasil, el alcalde de Belo Horizonte, Alexandre Kalil, anunció el cierre de todas las actividades no esenciales a partir del sábado 6 de marzo pasado. «Volvimos al punto cero», dijo. Mientras que en Campinas, la segunda ciudad más grande del estado de San Pablo, los gimnasios están cerrados desde el sábado 6 y seguirán así hasta el 19 de marzo próximo.

“El panorama es complicado para toda la industria de gimnasios. Esta nueva medida tendrá un gran impacto en el mercado, ocasionando salidas de clientes y pérdidas de ingresos”, alerta Thiago Somera, responsable de Infraestructura y Compras del Grupo Bio Ritmo, que opera las cadenas de gimnasios Bio Ritmo y Smart Fit, además de varias marcas de estudios.

El alcalde de Campinas, Dário Saadi –que es médico- decretó la fase roja y la más restrictiva del Plan San Pablo, al mismo tiempo que aseguró que la situación epidemiológica actual está “casi colapsada”. Una tasa del 90,69% -263 camas- de redes públicas y privadas están ocupadas por pacientes con coronavirus, la mayor cantidad en seis meses.

En febrero, con Campinas en fase amarilla, los gimnasios podían estar abiertos de 6.00 a 22.00 horas. Pero en marzo la situación epidemiológica se complicó y la ciudad pasó a fase naranja, reduciendo el horario de funcionamiento hasta las 20.00 horas, con aforo del 40%. Y el 3 de marzo último, el alcalde anunció el avance a fase roja de la ciudad.

Mientras que en Belo Horizonte, Kalil calificó los números de la pandemia como “aterradores”. El alcalde dijo que los médicos han advertido la presencia de nuevas cepas del coronavirus y que hoy dos tercios de los infectados en esa ciudad brasileña son casos de otras variantes, y que esto incluye la infección de cuatro niños.

Aunque la situación epidemiológica en Brasil es complicada, Somera reitera lo que todo el sector de gimnasios viene diciendo a gritos hace meses: “Somos parte de la solución y no del problema”. En este sentido, comenta que en su país el interlocutor con los gobiernos de cada estado es la Associação Brasileira de Academias (ACAD).

Justamente desde ACAD plantean que, aunque entienden que las cifras de contagios son altas, los gimnasios deben ser reconocidos como promotores de salud. Por eso, entregaron a la secretaria de Desarrollo Económico del Estado de San Pablo, Patrícia Ellen da Silva, un documento con fundamentos científicos y jurídicos que avalan ese pedido.