En Belo Horizonte, Brasil, ordenan el cierre de gimnasios por tiempo indefinido y amenazan con multar a quienes no cumplan

En Belo Horizonte, Brasil, ordenan el cierre de gimnasios por tiempo indefinido y amenazan con multar a quienes no cumplan

La Alcaldía de Belo Horizonte ordenó esta semana el cierre de gimnasios y centros deportivos como medidas de contención para combatir los rebrotes de Covid-19 en la capital del estado de Mina Gerais, en Brasil. Este cierre es por tiempo indefinido hasta que se reduzca la curva de contagios ocasionada por la segunda ola del virus.

 

“Frente a esta medida los dueños de gimnasios de Belo Horizonte hicieron movilizaciones para poder reabrir, pero el gobierno se mantiene inmutable ya que dice que los gimnasios generan aglomeraciones. Lo que no se dan cuenta es que cerrar los gimnasios empeora la salud de la gente en lugar de mejorarla”, dice Ricardo Cruz, de la consultora B2F.

 

En esta ciudad brasileña ya han muerto 1.957 personas por Covid-19, pero lo que más preocupa es el 83,3% de ocupación hospitalaria. Por esta razón, prohibieron las actividades deportivas, recreativas y sociales en pos de aplacar los contagios. Y por motivos parecidos, en el estado de Amazonas también están cerrados los gimnasios hasta el 19 de enero.

“Estudios han demostrado que el índice de contagios en gimnasios es muy bajo y también que la falta de ejercicio físico hace que las personas tengan más complicaciones cuando padecen Covid-19. Por otro lado, una medida de cierre como ésta genera miedo e incertidumbre en la población, lo cual afecta todavía más la recuperación del sector”.

 

Tras el anuncio de restricciones, las calles de Belo Horizonte fueron escenario de manifestaciones sociales. “Los gimnasios fueron muy golpeados por esas medidas descabelladas y sin ninguna eficacia comprobada”, dice Cruz. «Muchos cerraron –añade-, otros subsisten con servicios online o gracias a la buena onda de sus clientes.

La Alcaldía de Belo Horizonte alertó que la multa por no cumplir el decreto de cierre es de U$ 3.800 dólares.  Las nuevas medidas de contención del virus también afectan a bares y restaurantes que solo pueden trabajar a puertas cerradas para realizar entregas a domicilio.