Las apps de fitness y los dispositivos portátiles de monitoreo ayudan a aumentar los niveles de actividad física

Las apps de fitness y los dispositivos portátiles de monitoreo ayudan a aumentar los niveles de actividad física

Las aplicaciones de fitness para teléfonos inteligentes y los dispositivos portátiles de monitoreo (gadgets) ayudan a aumentar los niveles de actividad física, según un reciente estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine.

Quienes usan estas herramientas tecnológicas caminan casi una milla extra pro día, según este estudio que sugiere que los gadgets deberían ser prescriptos para mejorar la salud. Usando información de 28 estudios clínicos, un equipo de la Universidad de Sydney concluyó que las apps y los gadgets ayudan a incrementar los niveles de actividad -en 1850 pasos más por día-.

“Las aplicaciones de fitness pueden ser tan buenas como ir entrenar a un gimnasio siempre y cuando sean usadas considerando los objetivos a lograr”, opina Marcel Kerriu, director de The Central Academy & Business Consulting. “Sin dudas, estas herramientas –prosigue- colaboran para lograr constancia, pero es necesaria la intervención de un profesional”.

Como menciona la investigación australiana, algunas de las estrategias más efectivas para aumentar los niveles de actividad física incluyen técnicas de cambio de comportamiento, como el autocontrol y la retroalimentación que las aplicaciones de teléfonos inteligentes y los rastreadores de actividad portátiles pueden proporcionar.


“Cuando hablamos de un programa de acondicionamiento físico ligado a una herramienta digital, vemos que con retos relativamente cortos este tipo de herramientas pueden ayudar a identificar cambios”, asegura Jorge Rodriguez Prado, director comercial y entrenador en MultiSpa Costa Rica.

“Además –prosigue- permiten al usuario tener una noción mucho más tangible de dónde estaba, dónde está y hacia dónde se dirige con relación a sus objetivos”. No obstante, en la opinión de Rodriguez Prado, “quien no tenga acompañamiento profesional, a las cuatro semanas va a dejar de utilizar la aplicación y, por lo tanto, abandonará el entrenamiento”.

Para este profesional uruguayo, que vive y trabaja en Costa Rica, la tecnología es una herramienta que debe encontrar preparados a los entrenadores. “Son herramientas de inclusión, pero no de conclusión”, destaca.