El coronavirus puede provocar pérdida de masa muscular y sarcopenia, según un estudio estadounidense

El coronavirus puede provocar pérdida de masa muscular y sarcopenia, según un estudio estadounidense

El coronavirus puede provocar pérdida de masa muscular y sarcopenia, según un estudio publicado en Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle. Además, los investigadores aseguran en este reporte el COVID-19 podría causar un sindrome metabólico complejo llamado caquexia.

“La sarcopenia se define como la función muscular disminuida en presencia de pérdida muscular. La sarcopenia primaria está relacionada con la edad, mientras que la sarcopenia secundaria es provocada por una enfermedad crónica como la diabetes. En las personas mayores, la cuarentena disminuyó su actividad física diaria, lo cual aceleró la pérdida de fuerza y función muscular”, dicen los científicos.

“Por otro lado, las personas con COVID-19 diagnosticado también reportaron 2 o 3 semanas de función muscular disminuida, lo que resulta en una sarcopenia secundaria. Después de tener coronavirus, varias personas tienen daño pulmonar con hipoxemia, y esto en un extremo conduce a la pérdida de masa muscular y discapacidad física”, añaden.

Los autores de la investigación revelaron que el COVID-19 también podría generar caquexia. “Es un síndrome metabólico complejo asociado con una enfermedad subyacente y caracterizado por la pérdida de músculo. Sus características clínicas son pérdida de peso, baja albúmina, anorexia, aumento de la degradación de las proteínas musculares e inflamación”, indican.

“Otra causa de pérdida y debilidad muscular es la inmovilización observada en pacientes con respiración mecánica que están internados en terapia intensiva. Esto, junto con el reposo en cama y la ventilación, puede provocar una sarcopenia grave durante el período de recuperación posterior al COVID-19”, remarcan los autores del estudio.

“La caquexia y la sarcopenia –continúan explicando- son las principales causas de mortalidad y discapacidad. Las personas que sobreviven a la caquexia a menudo requieren largos períodos de rehabilitación. De manera similar, quienes tienen sarcopenia suelen requerir ejercicio físico de por vida y terapia nutricional. Por eso, necesitamos poner foco en la rehabilitación durante la fase de recuperación de COVID-19”.

“Las personas que están aisladas deben recibir recomendaciones para hacer ejercicios diarios. Existe evidencia de que la gente hospitalizada obtiene mejores resultados si recibe terapia con ejercicios durante la hospitalización, y que las personas con COVID-19 grave necesitan una terapia de ejercicio prolongada para prevenir o revertir la discapacidad”, concluyen.

El estudio fue llevado a cabo por John E. Morley -investigador de la división de Medicina Geriátrica de la St. Louis University School of Medicine-, Kamyar Kalantar-Zadeh -científico de la división de Nefrología de la Universidad de California– y por Stefan D. Anker, especialista del departamento de Cardiología de la Charité Universitätsmedizin de Berlín.