La agonía de los gimnasios y natatorios no se termina con la reapertura

La agonía de los gimnasios y natatorios no se termina con la reapertura

Casi la mitad de los gimnasios del país (47%) tuvo que volver a cerrar sus puertas al menos una vez después de la primera autorización de reapertura. Sólo 2 de cada 10 gimnasios pudieron seguir operando de manera continua desde que reabrieron. Y un tercio de los gimnasios del país sigue cerrado desde marzo.

Una encuesta online realizada por Mercado Fitness el 29 de septiembre pasado, de la que participaron 295 gimnasios, reveló que el 37% de los gimnasios de Argentina tuvo que volver a cerrar una vez más después de su primera reapertura; mientras que 1 de cada 10 (el 9%) tuvo que hacerlo dos o más veces.

La gravísima situación que el sector de gimnasios y natatorios atraviesa hace meses queda plasmada en tres datos: se cerraron de forma definitiva poco más de 1000 centros de actividad física desde abril pasado hasta la fecha, un 34% de las instalaciones deportivas está cerrada desde marzo y la mitad abrió y cerró más de una vez.

Mientras en la Ciudad de Buenos Aires, en gran parte del Conurbano y en Formosa los gimnasios y natatorios luchan por lograr recién su primera reapertura, el resto de los micro-emprendedores que dan vida a este vapuleado sector enfrentan a diario la amenaza de posibles nuevos cierres a causa de rebrotes del virus.

“El impacto de los segundos y terceros cierres es mayor al del cierre de la primera cuarentena, fundamentalmente porque van minando la confianza de los usuarios y eso se ve reflejado en los números de asistencias que tienen los gimnasios que atraviesan esa situación”, explica Guillermo Vélez, director de Mercado Fitness.

Esto significa que el problema no se termina con la reapertura, sino que potencialmente puede agravarse. “Porque en lugar de concentrarse en equilibrar sus finanzas y empezar a pagar deudas, los propietarios de gimnasios y piletas deban preocuparse también por que no los cierren de nuevo”, dice Vélez.

Además, en los centros de acondicionamiento físico reabiertos, el común denominador es: un retorno muy lento de usuarios, que promedia el 30% de la base de clientes del mismo mes de 2019. “Esto significa que, aun cuando no lo quieran ver, gran parte de los gimnasios abiertos hoy no alcanzan a cubrir ni sus gastos”, destaca.

“Necesitamos –prosigue Vélez- que las autoridades se pongan nuestras zapatillas porque solo así lograrán la empatía necesaria para dimensionar la gravedad de la situación de un sector que paradójicamente podría ser un aliado estratégico del Estado en la lucha contra esta pandemia. Porque somos parte de la solución, y no del problema”.