El entrenamiento intenso potencia la respuesta a las vacunas, según dos estudios hechos en atletas

El entrenamiento intenso potencia la respuesta a las vacunas, según dos estudios hechos en atletas

El entrenamiento intenso potencia la respuesta a las vacunas, según descubrió un equipo de la Universidad de Saarland, en Alemania, que evaluó la reacción inmunológica de atletas de competición en dos etapas: primero, para un estudio publicado en enero de este año; y luego en otro lanzado en julio, ambos en la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM).

Para la primera investigación se reclutaron a 45 atletas jóvenes de elite, más 25 personas no-atletas. A todos ellos se les hizo un análisis de sangre y luego se les dio una vacuna contra la gripe. Después se les hizo un seguimiento durante una y dos semanas, y seis meses más tarde se los evaluó para ver sus anticuerpos y células inmunes contra la influenza.

Ambos grupos aumentaron la cantidad de estas durante el último chequeo, pero “fue significativamente más pronunciado en los atletas (4,1%) en comparación con los controles anteriores”, menciona la Dra. Martina Sester, inmunóloga de la universidad. “Esto indica que la alta frecuencia e intensidad del entrenamiento mejora la respuesta a la vacuna”, dice.

El sistema inmunológico de los atletas se había fortalecido por sus demandas físicas diarias, lo cual les permitió responder con mayor efectividad frente a la vacuna antigripal causando un aumento en la cantidad de células T y de anticuerpos, aún mayor que en los organismos de los individuos no-atletas.

Sin embargo, en la segunda etapa del estudio, el equipo científico buscó evaluar si este beneficio está influenciado por el hecho de que se haya entrenado poco antes o después de la vacunación. Para ello, se distinguieron dos grupos de atletas: aquellos que habían entrenado dos horas luego de vacunarse, versus los que lo hicieron un día antes.

A todos se los siguió durante una, dos y 26 semanas, pero “no se encontraron diferencias para los efectos secundarios”, concluyó el informe. Es decir, no importó si se había realizado ejercicio previamente o después de vacunarse. “La prevención contra infecciones en deportistas de elite parece ser eficaz y segura”, señalaron los investigadores.

“Los dos estudios nos dicen que es probable que estar en forma aumente nuestra protección frente a una vacuna, sin importar qué tan intensamente o cuándo hagamos ejercicio antes de dárnosla”, dice la Dra. Sester, quien a su vez cree que “es probable que incluso deportistas recreativos más casuales tengan mejor respuesta que las personas sedentarias”.